Clasicamente la investigación se ha clasificado en básica y aplicada. Cuando nos referimos a la investigación básica, es la que se realiza en un laboratorio por ejemplo. Es importante, la investigación básica permite explorar de forma muy abierta muchos conocimientos, la investigación básica permite explorar por ejemplo si un futuro medicamento funciona “in vitro” en unas condiciones experimentales muy apropiadas. En nuestro páis la mayoría de la investigación básica se realiza en la Universidad española y alrededor de ella se está produciendo un verdadero cambio con lo que será la futura Ley de la Ciencia en nuestro país, donde por fin podríamos ver como el investigador tiene una carrera profesional como tal.Cuando nos referimos a la investigación aplicada es que se realiza en condiciones más reales, suele hacer referencia a la investigación que se realiza dentro del mundo de la empresa, permite explorar conocimientos en menor cuantía que en la investigación básica, pero a diferencia de ella, es capaz de obtener conclusiones en condiciones casi reales de aplicación.
Durante algún tiempo, esta clasificación ha estado más que cuestionada, pero de un tiempo a esta parte hemos sido capaces de saber el motivo de ello y es que se queria hablar de la investigación traslacional, es decir aquella que va de la básica a la aplicada, es importante que los resultados de la investigación se apliquen a la práctica del día a día.
También es conocido que el campo con más peso dentro de la investigación en general es el de las Ciencias de la Vida y dentro de él, la biomedica (a mi nunca me ha gustado esta clasificación, me refiero a biomédica, me gusta utilizar Ciencias de la Salud). Pues bien, dentro de la investigación biomédica contituye un caso muy importante y especial la Investigación clínica. Nos referimos a ella cuando hablamos de ensayos clínicos con medicamentos generalmente y que estos ensayos clínicos se realizan en la práctica clínica, bien con individuos sanos o sobre pacientes.
La investigación clínica permite que hoy tengamos el arsenal terapéutico del que disponemos en el mundo, por tanto es clave para que podamos disponer de remedios para los problemas de salud que podamos tener.
Es una investigación que como comentábamos se realiza en forma de ensayos clínicos y requiere de un estudio minucioso sobre la metodología utilizada para obtener conclusiones válidas y que se puedan incorporar a la práctica clínica en las mejores condiciones y con unas condiciones de seguridad. Pero además, el diseño debe permitir cumplir con todos los códigos éticos que regulan la investigación en humanos en general y en los ensayos clínicos en particular.
Este tipo de investigación cuenta con un promotor del estudio, en su mayoría, el promotor suele ser la industria farmacéutica, pero es verdad que existe una línea emergente la investigación clínica denominada independiente, es decir aquella cuyo promotor no es la industria y suele coincidir con el investigador.
En nuestro país, la investigación clínica está muy regulada normativamente, pero es necesario hacerlo así para poder incorporar todos los elementos de calidad. Sin embargo, la investigación clínica debe incrementarse y para ello nuestro país debe ser competitivo con otros países de su entorno para captar estudios de calidad de la industria farmacéutica.
Un hospital, centro de salud o centro sanitario en general que realiza investigación de cualquier tipo y más investigación clínica alcanza mayores cotas de calidad en la atención sanitaria.
El objetivo de Extremadura debe ser competitiva, existen muy buenos profesionales que pueden realizar una investigación clínica de altísima calidad. Pero además se debe favorecer que esto sea así para el desarrollo de esta Comunidad Autónoma.
José María Vergeles Blanca
Médico de Familia
El sábado escuchaba en la cadena SER una interesante entrevista al Profesor Ciril Rozman. Autor de uno de los libros más importantes de Medicina Interna, que ha sido referencia en los estudios de muchos médicos y actualización de conocimientos de otros tantos. El libro llevaba otro nombre delante que era Farreras y así se conocía al libro en los tiempos en los que yo estudiaba.
Este fin de semana que ha pasado ha sido noticia la celebración del examen MIR además de otros exámenes para acceder a la formación especializada en ciencias de la salud de titulaciones como farmacéutico, psicólogo, enfermera, químico, biólogo…
La Organización Mundial de la Salud nos ha dado una nueva lección en cuanto a herramientas sencillas que consiguen un beneficio de gran importancia para los ciudadanos en cuanto a seguridad clínica o de los pacientes se refiere.
Ya en pleno año 2009 las noticias de la crisis llenan nuestros diarios y nuestras ondas. El año 2009 supone un reto para la política, frente a inversiones importantes realizadas en las épocas de bonanzas económicas que han llenado el curriculum de Gobiernos, viene una época de vacas flacas con una racionalización en el presupuesto de gastos.
Si algo puede comprometer la sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud en España tal y como lo conocemos y disfrutamos hoy día es la incorporación vertiginosa de la tecnología sanitaria, algunos autores incluyen a los fármacos en estas tecnologías sanitarias.
Hoy he tenido un día muy relacionado con lo que se conoce la seguridad clínica o la seguridad de pacientes. Resulta que uno de los pasos claves para poder trabajar en seguridad de pacientes es identificar aquellos incidentes para poder detectar las áreas de mejora.





