Comienza un nuevo periodo

31 Agosto 2009
Hoy, día que celebramos la presencia de estas herramientas 2.0 de comunicación e información, retomo la actividad de este blog. Para aquellos que habeis seguido este cuaderno sois conscientes de que hace aproximadamente un mes que he estado sin actualizarlo. Pido disculpas por ello, el exceso de trabajo antes del verano y las vacaciones cortas, pero vacaciones han hecho que no haya actualizado este blog.
Mañana día 1 de septiembre, comienza un nuevo curso político donde la Sanidad y la Salud tendrán importancia. Temas como la pandemia de gripe, los avances en la I+D+i en salud que se están produciendo nos llevarán a nuevos escenarios de debate. Debates que estarán impregnados por la ética, los valores, los sistemas de creencias, la cultura y tantas otras cosas. La Sanidad y la Salud es la vida misma, y por ello todos los debates están impregandos de las cosas de la vida como tal. Todas las opiniones salvo las que insultan tienen cabida en este blog y con ese ánimo comenzamos juntos esta nueva etapa.
Gracias por seguir este cuaderno de opiniones y alimentarlo con las vuestras.
José María Vergeles Blanca

Política y Atención a las personas

7 Abril 2009
trinidad_jimenez1Política y Atención a las personas, esas son las dos claves que más me han gustado del remodelado Gobierno de España. Sinceramente, creo que hace falta introducir política en la toma de decisiones, esto no es incompatible con profesionalizar la gestión. Pero en determinados puestos, parece desde hace un tiempo que se ha puesto de moda la despolitización, la incorporación de los técnicos a puestos de responsabilidad política, netamente política y esto sinceramente es malo, malo fundamentalmente para la Sociedad en general. La política con mayúsculas es necesaria, al ser una herramienta muy importante para introducir mejoras en nuestra Sociedad. Ser político significa saber hacer, saber pensar, pero desde un pensamiento abstracto y defender unos ideales que nos lleven a introducir elementos de mejora para los ciudadanos. Por tanto, celebro el mayor peso político del Gobierno de España.
Pero otro de los elementos que me gustaría destacar la importancia de la Atención a las personas, y ese gesto se pone de manifesto de forma superlativa al confluir en un Ministerio las competencias en Sanidad y en Políticas sociales, es el Ministerio de la Atención a las personas. Es un Ministerio que bien aprovechado en su diseño político debe fomentar la atención integral e integrada a las personas.
Mis felicitaciones al Presidente del Gobierno de España por la decisión que a priori es positiva según mi criterio. Mis mejores deseos a Trinidad Jiménez en el desempeño de su nueva labor política.
José María Vergeles Blanca
Médico de Familia

El necesario Pacto por la Sanidad

17 Febrero 2009
pacto_sanidadEn pocos momentos en la historia de la sanidad española ha hecho falta un verdadero esfuerzo en conseguir un Pacto por la Sanidad. Y estamos atravesando uno de ellos, siempre tenemos la sensación de necesitar más cohesión, y es cierto. Pero además es necesario que nunca perdamos este interés por el pacto y por la cohesión, será la mejor forma de cumplir la excelente Ley de Cohesión y Calidad del Sistema Nacional de Salud. Como ciudadano y como médico no quiero renunciar a un Sistema Nacional de Salud como el que tenemos.
Hablaba de momento histórico y es cierto que estamos en uno de ellos, hace ya algunos años que todas las Comunidades Autónomas tienen transferidas las competencias en materia sanitaria, el motor de cohesión y de modernización de una parte del territorio, que fue el insalud. El insalud cohesionó y modernizó a un total de 10 Comunidades Autónomas.
Hoy la realidad es otra y debe haber un esfuerzo permanente en la cohesión del sistema. Para conseguir esa cohesión necesitamos creernos, respetar y considerar al más alto nivel los órganos que suponen los elementos esenciales de esa cohesión, tales como el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud, la Comisión de Recursos Humanos entre otras. Respeto y consideración debe estar en la base de toda decisión, relegando la rentabilidad política con minúsculas y haciendo política con mayúsculas.
Pero además, sobre esta base, debemos construir un contexto de Pacto por la Sanidad orientado a los ciudadanos que se benefician de un sistema sanitario como el español. El pacto debe velar por el derecho de los ciudadanos a la protección de la salud por ser españoles, lejos de los derechos por Comunidades Autónomas, y eso implica favorecer la movilidad que condiciona la creación de una cartera de servicios que permitan hacer efectivo el derecho pensando en el Sistema Nacional de Salud, no carteras de servicios por servicios regionales de salud, donde los centros y servicios de referencia juegan un papel crucial. Pero además conlleva a diseñar unos sistemas de información sanitaria basados en la interoperabilidad, donde el elemento identificador como es la Tarjeta Sanitaria sea el elemento clave de interoperabilidad y acceso al derecho en un sistema de cobertura universal.
Movilidad para los profesionales y posibilidades de desarrollo profesional, que los servicios regionales de salud se desarrollen dejando siempre que el resto se desarrollen también, la competencia desleal por atraer profesionales es una estrategia que fracasa en el corto plazo. Hay que reconocer hechos claros como es la dispersión o el hecho de la insularidad, considerarlo y tenerlo en cuenta a la hora de ese pacto.
La sostenibilidad del sistema basada en la aplicación de la gestión basada en la evidencia en la incorporación de la tecnología sanitaria, la espiral de incorporar tecnología sin estudios de investigación basados en resultados en salud es una inversión que puede comprometer la sostenibilidad del sistema.
La búsqueda de la mejora continua de la calidad a través de herramientas de disminución de la variabilidad de la práctica clínica, la búsqueda de la seguridad de los pacientes como subsistema de calidad y las estrategias de mejora continua de calidad basada en políticas de certificación y acreditación son elementos fundamentales.
Pero a la calidad también se llega en el fomento del desarrollo de nuestros profesionales y las herramientas de desarrollo profesional, también en el reconocimiento y los modelos de carrera necesitan de una revisión en profundidad para dinamizarlos.
Pero es necesario absolutamente trabajar por un nuevo modelo salubrista basado en la sociedad actual, donde la salud pública cada vez se acerca más y más a los modelos de calidad. Nuevos modelos de prevención y promoción de la salud son elementos esenciales.
Por último, apostar por la Sanidad 2.0, donde la pobremente desarrollada participación ciudadana debe desarrollarse completamente, y la utilización de todos los canales posibles y una metodología realista son las dos cuestiones clave en la apuesta por la participación ciudadana en la sanidad.
Ha habido críticas que no han pasado de criticar la metodología propuesta por el Ministerio de Sanidad, pero nadie cuestiona la necesidad del Pacto por la Sanidad y por supuesto debemos respetar una metodología seria que ha desarrollado el Ministerio, el respeto debería traducirse en un “arrimar el hombro” está en juego nuestro Sistema Nacional de Salud.
José María Vergeles Blanca
Médico de Familia

La financiación autonómica hacia la igualdad y la cohesión

24 Diciembre 2008
financiacion_sanitariaHay un debate más que intenso sobre la financiación autonómica, debate que como es lógico está sujeto a las opiniones y críticas de los responsables autonómicos y los Gobiernos Regionales, sobre los avances que vaya realizando el Gobierno de España.
Este blog habla de sanidad y salud, pero hablando de financiación autonómica, entiendo que se debe priorizar que la financiación permita un acuerdo que nos desarrollemos como un Estado de las Autonomías, como el que ahora disfrutamos. Cohesión e igualdad son los principios fundamentales para conseguir este modelo de financiación.
Una vez asegurado esto, se deben buscar la combinación de las variables que permitan el desarrollo particular de las diferentes Comunidades Autónomas y Ciudades Autónomas, sin que este desarrollo perjudique a los principios de Cohesión e Igualdad. Huyo de hablar de solidaridad, lo primero es la igualdad.
No todas las Comunidades Autónomas somos iguales, ni mucho menos, eso es lo que aporta riqueza a este país vivir en la cohesión e igualdad para todos los ciudadanos en un país con esa diversidad.
Pero la financiación autonómica nos debe hacer reflexionar sobre el Sistema Nacional de Salud, nos debe permitir aprovechar el debate interesante del Ministerio de Sanidad y Consumo sobre el Pacto de la Sanidad. La financiación sanitaria debe comenzar por una reflexión de cohesión e igualdad, debe partir de la definición del Sistema Nacional de Salud, reforzándolo y buscando la eficiencia en la gestión del mismo. Hace ya casi 6 años que se descentralizó la sanidad y merece la pena esta reflexión. Se deben definir las políticas de salud pública claramente, se deben repensar determinadas competencias en esta materia como el calendario vacunal y decidir su eficiencia, si es centralizándolo, así sea. Se deben establecer los centros y servicios de referencia en el Sistema Nacional de Salud para que todos los ciudadanos se beneficien de este derecho por igual, afinar el acceso a los transplantes de determinados órganos, repensar y definir con mayor nitidez el mecanismo del fondo de cohesión que define la Ley de Cohesión y Calidad del Sistema Nacional de Salud, llegar a pactos sobre las políticas de Recursos Humanos, priorizando sobre las políticas de personal en los diferentes Servicios Regionales de Salud. Pero es necesario avanzar en la cohesión y la igualdad en la evaluación de las tecnologías sanitarias antes de su incorporación a los centros y servicios sanitarios, así como la apuesta decidida por la investigación basada en resultados en salud que nos permita realizar hojas de ruta para saber hacia donde se tienen que realizar inversiones.
Lejos queda que hablemos del copago, que lo entiendo como el fracaso de todo lo anterior y un claro mecanismo de huída hacia adelante.
Tenemos muchas tareas antes de definirnos, es más que un sudoku, es una tarea continuada de análisis y de apuesta por la igualdad y cohesión teniendo claro en la mente que ganen el Sistema Nacional de Salud y las Comunidades Autónomas. Ese común es que ganemos los ciudadanos.
José María Vergeles Blanca
Médico de Familia

La Constitución le sentó muy bien a la salud

7 Diciembre 2008

constitucion_espanolaEste fin de semana largo, nos ofrece una celebración como es el 30 aniversario de la Constitución española que es un lujo vivirla y sentirla día a día. Celebrar un día de estas características sienta muy bien, en un país donde estamos acostumbrados a celebrar fiestas religiosas aunque sea aconfesional.
La Constitución suena a libertad, libertad con mayúsculas. Suena a igualdad, igualdad con mayúsculas. Suena a justicia, solidaridad y tantos otros valores. Nació de un gran acuerdo, un gran pacto y me apunto a la tesis, a la opinión que salvo que existiera ese acuerdo de nuevo, no debería tocarse. El marco es bueno, es muy bueno y lo que tenemos que hacer la sociedad en general y los políticos en particular es esforzarnos en llegar a acuerdos dentro de ese marco de convivencia ciudadana.
Cada vez será mayor el porcentaje de ciudadanos y ciudadanas que sientan los valores que hoy vivimos como algo normal, algo que estuvo siempre. Afortunadamente son ya muchos los españoles que han nacido con la Constitución en vigor. Pero la memoria no debe dejar a este sentimiento que fueron muchos los españoles que lucharon porque España fuera lo que es hoy. Ahora que se cuestiona por diferentes razones la memoria histórica, por empeñarnos en ceñir la memoria histórica a una parte concreta de la historia de nuestro país. Debemos ampliar nuestra visión y hacer ver que lo que hoy disfrutamos no fue siempre así. Y una parte de esa memoria de la historia debe ceñirse a lo que reclaman las asociaciones de la memoria histórica y que es legítimo que se reclame.
La Constitución, le ha sentado muy bien a la salud, lo digo en el título de esta entrada y lo repito. El texto constitucional es donde se habla de ese derecho de la protección de la salud, esa es la mejor definición de la sanidad que vivimos hoy, de la salud pública vivida con letras grandes, con sus aciertos y sus errores debido a lo complejo de aplicar un derecho universal y gratuíto.
Pero la salud, los mejores niveles de salud de la población, ha permitido que hoy sea una realidad vivir otros derechos que consagra la Constitución. Este fin de semana que celebramos sentir la Constitución es oportuno que reflexionemos sobre ello.
Felicidades
José María Vergeles Blanca
Médico de Familia


Tiempo para las políticas organizativas

26 Noviembre 2008
politica_organizativaNuestro país ha vivido una de las épocas más interesante desde el punto de vista de la Sanidad en estos últimos seis años. Lo interesante del momento es la descentralización completa de las competencias en materia sanitaria a las Comunidades Autónomas. Seis años que se convierten en más si se analiza el tiempo de planificación y de negociación de la financiación de la sanidad en el momento de asumir las competencias por parte de los Gobiernos regionales y en el mantenimiento en el modelo de financiación autonómica.
Pasar de un Estado donde las competencias en sanidad de 10 Comunidades Autónomas estaban centralizadas en el Ministerio de Sanidad y Consumo a los Gobiernos de cada Comunidad Autónoma ha planteado claramente un escenario diferente. Cada una de las Autonomías han intentado adecuar sus infraestructuras a las necesidades de la población que tienen que atender, invirtiendo en la mayoría de ellas fondos privinientes del Gobierno de España, pero también fondos de las diferentes Comunidades Autónomas. Se trataba de poder contar en cada Servicio Regional de Salud que se creó con los servicios necesarios que permitieran la atención sanitaria de calidad a los ciudadanos.
Esto ha llevado a realizar lo que voy a denominar como la “política del ladrillo”, absolutamente necesaria y que ha permitido una modernización de nuestro Sistema Nacional de Salud. Durante este tiempo pasado la política sanitaria habrá tenido sus luces y sus sombras, pero ciertamente ha sido muy vistosa. Parecía haber una carrera entre las diferentes Comunidades Autónomas por ser los primeros en salir en la prensa especializada presentando ser pionero en tal o cual servicio sanitario implantado. Estas prisas han estado siempre incentivadas por los medios de comunicación del sector.
Ya en el año 2008 la mayoría de las infraestructuras en la mayor parte de las Regiones están planificadas o ejecutadas. Y hay un importante retroceso en la “política del ladrillo”, viene una etapa necesaria a “organizar la casa por dentro”, toca esa decoración, cómo los edificios van a acoger a los habitantes, cuáles van a ser las normas de convivencia…
Viene un anuncio claro de un tiempo para las “políticas organizativas” en materia sanitaria. Pero esto lo constata aun más la situación de crisis en nuestro país. No me entienda mal el lector, no es que el Gobierno de España, ni los Gobiernos regionales vayan a recortar en gastos sociales. No digo eso, a lo que me refiero es que llega una época de invertir en buscar la eficiencia de los servicios regionales de salud. Y esa eficiencia se traduce en políticas de la organización, en establecer los procedimientos de actuación, en hacer un énfasis en los mecanismos de gestión pensando en el derecho que es la sanidad.
Tres son los ejes que marcan esas políticas de organización: la información sanitaria para elaborar las políticas, las políticas de recursos humanos y la inversión en políticas de calidad sanitaria.
Presiento, siento y estoy convencido, que la época en la que estamos será menos vistosa y requerira de una creatividad política para el diseño de estas líneas de actuación. Además no todos los líderes sirven para todas las épocas. Estamos en tiempos de la inversión en las “marías” de la sanidad como comentaba en otra de las entradas en este blog. Tenemos que estar preparados y si no lo estamos vayámonos preparando.
José María Vergeles Blanca
Médico de Familia

Copago sanitario, una medida hacia la injusticia social

12 Noviembre 2008
copago_sanitarioVivimos en un país maravilloso para muchas cosas, pero entre ellas se encuentra nuestro Sistema Nacional de Salud. Un Sistema Nacional de Salud que se inspira en unos principios que llevan a la justicia social, vivimos como vivimos en el nivel de vida por la seguridad que tenemos que nuestro sistema sanitario va a responder ante contingencias sanitarias que puedan ocurrirnos.
Es decir, tener el Sistema Nacional de Salud que tenemos, es una enorme fuente de riqueza y de justicia social. Pensemos, y nos daremos cuenta que tenemos un Sistema Nacional de Salud donde pagamos en función de la renta y lo utilizamos y recibimos en función de las necesidades de salud que tengamos.
Es cierto que esto no es ilimitado, que los recursos sanitarios son limitados ante una demanda de asistencia que por muchas razones se va convirtiendo en ilimitada. Ante esta amenaza o riesgo, no faltan voces que recomiendan la implantación del copago sanitario. Copago es aportar una cuantía económica al utilizar el sistema sanitario. Los que lo defienden se basan en el efecto disuasorio de la malautilización del sistema sanitario.
Pero lo cierto y verdad es que el copago no ha demostrado ventajas en este sentido. Y a mi siempre se me viene la historia de un amigo médico, que hace algunos años gestionaba un sistema de igualas médicas que a través de una cuota los igualados tenían determinados servicios sanitarios, entre los que se encontraban que una enfermera iba a las casas a poner los inyectables. Como la demanda de inyectables se disparó, decidieron en la empresa cobrar por cada inyectable 50 pesetas de entonces, además de la cuota económica de la iguala. Esta medida lejos de disuadir el número de personas que solicitaban que se les fuera a poner las inyecciones del tratamiento prescrito, generó mayor nivel de exigencia por parte de quienes los pagaban. Al final llegaron a la decisión de suspender ese servicio de la cartera de la empresa que tenía la iguala.
Es definitivo comprobar como esta medida del copago puede disuadir a los pacientes con niveles de renta bajo y hacer más exigentes sin medida a los que tienen mayor poder adquisitivo.
Es cierto que es necesario cuidar el Sistema Nacional de Salud tal y como lo tenemos en este momento, para ello debe existir una concienciación ciudadana para hacer un buen uso del Sistema Nacional de Salud. Concienciación que parta de la corresponsabilidad de toda la sociedad y animada por la Educación para la Salud.
Los gestores tienen márgenes de mejora de la eficiencia del Sistema Nacional de Salud, la gestión de los recursos humanos, la disminución de la variabilidad de la práctica clínica y tantas otras cosas que influyen.
No estaría mal reflexionar sobre algunos aspectos que entiendo desfasados, hace años las pensiones de las personas jubiladas eran muy mínimas. Hoy afortunadamente hay pensiones de jubilación que son superiores a algunos sueldos de las personas que están en activo. Sin embargo, la prestación farmacéutica no hace esta distinción en función del nivel de renta. Es algo sobre lo que hay que reflexionar y tomar decisiones para hacer un Sistema Nacional de Salud más eficiente y de mayor justicia social.
Hay muchas acciones antes de implantar el copago sanitario, cuidemos nuestro Sistema Nacional de Salud.
José María Vergeles Blanca
Médico de Familia

Aborto, la necesidad de un debate serio

10 Noviembre 2008
abortoHoy han comenzado los trabajos de la denominada “Subcomisión del Aborto”, han comenzado las comparecencias de expertos designados por los diferentes grupos políticos. Mientras desde el PP se solicitaba un debate serio y sereno, las asociaciones designadas por ese color político optaban por comparecencias muy respetables, al igual que las del resto de los colores políticos. Sin embargo, en los médios de comunicación de la derecha más radical y en las páginas web de diferentes organizaciones, que en teoría hablan de “la defensa de la vida”, estos comentarios y opiniones no eran serenas precisamente.
Hay que acometer un debate muy serio y sereno, efectivamente así debe ser. Dicen, aquellos que quieren cerrar bocas, que la sociedad no lo ha demandado. Lo haya demandado o no en los últimos meses hemos asistido a episodios lamentables que han puesto en jaque la calidad de la atención a estas mujeres. Esta merma de la calidad ha venido provocada por situaciones de clandestinidad, por comentarios que han generado tremendos sentimientos de culpa, comentarios que han puesto en evidencia derechos y libertades.
Ese debate debe contar con una serie de ingredientes que tienen que ser sanitarios, legales, culturales y bioéticos.
Mi opinión es que debe encuadrarse dentro de ese concepto magnífico de la sanidad que es la salud pública. Donde las acciones de elección son la prevención de las situaciones que nos lleven a que la mujer tenga que optar por el aborto.
Esa prevención tiene mucho de educación sexual, de utilización de métodos anticonceptivos, de diagnóstico y consejos genéticos y tantas otras acciones que permitan decidir a la pareja en libertad en esa fase de prevención de una situación como el aborto que a todas luces es traumática.
Si con estas medidas puestas en marcha se plantea esta opción, no se puede hablar de despenalizar, hay que hablar de tomar decisiones en libertad con los plazos que se consensuen. Pero además, es necesario no “penalizar socialmente a la mujer”. Es frecuente que la mujer se encuentre sola en la encrucijada de esta decisión y la sociedad no debe poner más peso encima. La legislación debe ser clara y la sociedad cumplir con ella. La “satanización” que determinados sectores de la sociedad han hecho de un grupo de mujeres en los últimos meses debe ser evitada, ya que somenten a la mujer a la decisión y además le generan un contexto de clandestinidad que merma la calidad en la atención sanitaria.
Opinemos de forma serena, sosegada y seria. Dejemos trabajar a la subcomisión del aborto y como sociedad construyamos una vida más fácil y segura para nuestras para la salud maternoinfantil.
José María Vergeles Blanca
Médico de Familia

Promoción de la Autonomía Personal

9 Noviembre 2008
ley_dependenciaAyer en la tarde llegué de Murcia, han sido días muy interesantes en los debates, pero sobretodo en los temas. Desde un tiempo a esta parte hay un aspecto que parece obsesionar al sector sanitario y es la atención a las personas en situación de Dependencia.
Y este tema me pone los pelos de puntas cuando escucho a determinados sanitarios hablar de ello. Creo que es muy imporatante que “NO SANITARICEMOS” el debate importante e interesante que está generando en este país que es España la aplicación de la denominada “Ley de la Dependencia”. “Sanitarizar” la citada Ley sería por un lado banalizarla y por otro lado, convertir un derecho social en una respuesta exclusivamente sanitaria.
El abordaje serio sobre la Ley en el entorno sanitario, desde mi punto de vista debería girar alrededor de dos aspectos, el primero de ellos, ¿cómo puedo aportar a esta Ley mi función como sanitario?, el segundo de los aspectos sería ¿cómo tengo que coordinarme y trabajar en equipo de múltiples profesionales para dar respuestas integrales?
Pero lejos de establecer este debate constructivo, hay sanitarios que abordan temas como el impacto de la Ley sobre el sector sanitario, el papel de los sanitarios en la valoración de las personas, el trabajo que va a suponer y, lo más peligroso, el papel “fundamental” que tiene el sistema sanitario en este tema.
La denominada “Ley de la Dependencia” es sin lugar a dudas una apuesta decidida por convertir en derecho de la persona la promoción de su autonomía y la atención, si esta persona llega a una situación de dependencia. ¡Nada más y nada menos!
Es algo de muchísimo calado político, pero de mayor calado social. Para aplicar este derecho, la Ley describe una serie de servicios, sobre los que se orientan toda una serie de prestaciones. Dónde priman otra clase de servicios frente a las prestaciones económicas. Y claro esto tiene mucha complejidad, mucha complejidad en su aplicación.
Sin embargo, parece como si en el título que se ha estandarizado “Ley de la Dependencia” quisiéramos olvidar la parte más importante. La PROMOCIÓN DE LA AUTONOMÍA, efectivamente se convierte en derecho, lo que es razonable que se convierta, hacer que las personas vivan cuántos más años mejor libres de una o varias situaciones que les haga perder su capacidad para desarrollar las actividades básicas de la vida diaria. Eso es lo importante, es un concepto global, integral y maravilloso.
Quedemos claro que la PROMOCIÓN DE LA AUTONOMÍA, es más que la prevención y promoción de la salud, que la primera engloba necesariamente a lo segundo. Y los sanitarios debemos trabajar en la promoción y prevención de la salud para que ninguna enfermedad lleve a una situación de dependencia a las personas. Y ese es nuestro papel. La formación de las enfermeras es más holística que la de los médicos, así su valoración a través de los patrones funcionales de Gordon, sitúan a la enfermería en un lugar privilegiado y de mayor compromiso con esta promoción de la autonomía, ya que fomentan en todo momento el autocuidado.
Otro de los esfuerzos que tenemos que hacer los sanitarios es “DESAPRENDER” determinadas cosas que nos permita llenarnos de humildad y vocación de servicio, aprender a trabajar en equipo, sin pensar que como sanitarios somos el elemento clave, somos uno más en ese equipo.
No “sanitaricemos” la Ley de la Dependencia, le haríamos flaco favor al derecho de la persona que esta Ley regula.
José María Vergeles Blanca
Médico de Familia

Desarrollados a costa del desarrollo de otros

16 Octubre 2008
Hoy cuando iba en el coche escuché noticias relacionadas con la pobreza, cuando he llegado a casa también siguen coincidiendo noticias sobre este tema. Es impresionante como con la llegada de la crisis a los países desarrollados se pone de manifiesto que hay dinero para mantenernos en el estatus del capitalismo frente a una colaboración necesaria con países que necesitarían estos fondos para necesidades mucho más primarias.
Somos tan egoistas en esta parte del mundo que nos atrevemos a criticar a aquellos ciudadanos que vienen en pateras o cayucos de otros países al nuestro en busca de una vida mejor e incluso nos atrevemos a decir que colapsan nuestro sistema sanitario, pero aquella inmigración que viene del resto de Europa o de otros países desarrollados en busca de un “turismo sanitario” no nos desagrada y las críticas son bastantes menos.
Pero si con eso no teníamos bastante, desde los países desarrollados y en parte por la medicalización de todos los problemas de nuestra sociedad, realizamos acciones que producen efecto llamada sobre profesionales sanitarios que se han formado en esos países con pobreza y que son su principal capital formado para dar respuesta a sus problemas de salud.
Y con todo esto hablamos de Cooperación al Desarrollo entendida desde una forma hipócrita, basada en la necesesaria sensación de vaciarnos de “culpa”, limpiar nuestra conciencia. Y con la metodología de vestirnos de “Coronel Tapioca” e irnos en busca de ofrecer una “caridad”.
Seamos serios y coherentes, reflexionemos sobre nuestras conductas a diario, seamos coherentes por la Cooperación al Desarrollo, proporcionemos conocimientos a otros países si es de eso de lo que disponemos y la mejor de las Cooperaciones al Desarrollo es evitar que nosotros nos desarrollemos a costa del desarrollo de los demás.
Siempre tenemos ahí nuestra oportunidad.
José María Vergeles Blanca
Médico de Familia