La importancia del autocuidado en salud

15 Septiembre 2009
sobrepesoAhora que tenemos el otoño e invierno cerca y andamos preocupados por el impacto sobre la salud sobretodo, pero también el que puede tener la gripe en el sistema sanitario, estamos en un buen momento para trabajar en el fomento del autocuidado.
Es curioso como por un lado avanzan los derechos de tercera generación en la salud, donde destaca el de la autonomía del paciente y al mismo tiempo nuestra sociedad evoluciona hacia una sociedad que se cuida y autocuida menos que nuestros antepasados. La información tampoco parece haber influido para que seamos más responsables de nuestro proceso de salud y enfermedad.
Sin embargo, el origen de este despreocuparse por autocuidarnos en salud, no está en exclusiva en la sociedad. Es cierto que la sociedad tiene un caldo de cultivo muy adecuado para que esto ocurriera. Un caldo de cultivo formado por mayor velocidad al hacer las cosas, convertir en bien de consumo casi todo lo que tocamos, la sanidad y la salud no son una excepción, ahora “consumimos” sanidad como consumimos otras cosas. Cambio en el rol de cuidador y cuidadora entre otros elementos han influido para predisponer a una sociedad a delegar la responsabilidad de su salud y su enfermedad en el servicio sanitario. De forma similar a como hemos delegado la educación de nuestros menores en el sistema educativo.
Pero como decía, el origen no está sólo en la sociedad y sus circunstancias. También los políticos, los médicos y todas nuestras organizaciones profesionales y científicas nos hemos empeñado en ello, seguramente no de forma consciente, pero insistiendo hasta la saciedad. Así hemos celebrado más de un día sobre tal o cual enfermedad, donde el llamamiento es que ante el más mínimo síntoma acuda de forma rápida a consultar con su médico o lo que sería peor con un determinado especialista concreto, saltándose el criterio del médico de familia corresponsable de la salud del paciente.
Lo cierto es que esto ha sido relativamente sencillo, es decir, arrebatarle a la sociedad el control sobre su proceso de salud y enfermedad ha sido fácil. Sin embargo, el camino inverso va a ser muy complicado. De hecho piensen, como nuestras madres sabían las medidas físicas contra la fiebre, ahora ante el más mínimo incremento de una décimas en el termómetro se acude al centro sanitario en cuestión, donde más de una vez, por el corto tiempo de evolución del cuadro no ha dado tiempo que no de la cara ni la infección y no se puede poner ni siquiera el tratamiento.
Esto tiene unas consecuencias muy importante, ya que cualquier actividad en sanidad no está exenta de riesgo, por lo tanto disminuye la seguridad de los pacientes y eso es grave.
Pero además esto tiene una repercusión muy importante en un sistema sanitario con la vocación de universal y gratuito, donde el deterioro del sistema sanitario viene provocado por la utilización poco adecuada de los servicios sanitarios.
Debemos comenzar a trabajar en el fomento del autocuidado, en ser responsables de nuestra salud y de nuestro proceso de enfermedad. Los profesionales y los políticos tenemos que ir a una en este tema.
José María Vergeles Blanca
Médico de Familia

¡Hay vida después de la gripe!

8 Septiembre 2009
retosCreo que ya va siendo necesario normalizar la situación, normalizar la información y comenzar a hablar de la gripe en general sin clasificar. Y esto se puede hacer por haber puesto en marcha los mecanismos de control necesarios de forma ejemplar. Se puede normalizar porque la Organización Munidal de la Salud ya conoce más del virus y podemos afirmar su “benignidad”, el Ministerio de Sanidad y Política Social y el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud se han coordinado y han desarrollado las medidas preventivas y de actuación ante una pandemia, y hemos tenido y tenemos a unos profesionales comprometidos. En definitiva, ahora toca que estemos vigilantes a través de los sistemas de vigilancias epidemiológica, proporcionemos una información transparente y tranquilizadora y hablemos de gripe, como todos los años. Es tiempo de NORMALIZAR.
Nada mejor para normalizar con el comienzo del curso que repasemos los grandes hitos que tenemos que marcarnos como sistema sanitario. Está pendiente cerrar de forma adecuada el Pacto por la Sanidad, liderado por el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud a través de los comités institucionales, pero que es ahora cuando deben incorporarse las opiniones, los debates en el seno de las organizaciones científicas y profesionales. El afrontamiento de la pandemia de gripe en nuestro país ha dibujado un escenario muy próximo a lo que debe ser el pacto por la sanidad. Me siento orgulloso del funcionamiento del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud, sería bueno analizar la respuesta dada y reflexionar sobre lo ocurrido para tomar los elementos que han permitido llegar a consenso tan importantes.
Ese trabajo del Pacto por la Sanidad puede eclipsar, por su importancia, otros trabajos interesantes, pero queda un desarrollo profundo de la Ley de Ordenación de las Profesiones Sanitarias en materia de formación sanitaria especializada, la troncalidad, la reordenación de las especialidades en ciencias de la salud dentro de la troncalidad y el trabajo por la motivación y el desarrollo de los profesionales es fundamental para hacer más eficiente el sistema sanitario.
La tercera cuestión es el desarrollo de dos elementos fundamentales, la seguridad de pacientes y la responsabilidad social corporativa. En la seguridad de pacientes es necesario unirlo a los conceptos de calidad de la atención, donde los desarrollos de trabajos por la variabilidad de la práctica clínica es elemental. Pero también debe tener una vinculación normativa y funcional con la Salud Pública, un reto normativo para nuestro país construir un nuevo modelo salubrista, más adaptado a nuestra realidad social y a nuestras constumbres actuales.
Dentro de la responsabilidad social corporativa se encuentran los derechos de profesionales, de pacientes, la bioética, la cooperación internacional para el desarrollo, el trabajo por el medio ambiente y por la sostenibilidad en general, el compromiso social, en defintiva de una organización.
Por todo ello, toca normalizar y seguir trabajando. Hemos aprendido mucho del afrontamiento de esta pandemia, aprovechemosló.
José María Vergeles Blanca
Médico de Familia
 

Gripe A, ante todo mucha calma

3 Septiembre 2009

Un gurpo de profesionales sanitarios de primer nivel de este país han elaborado un documento fundamentado en la literatura científica sobre la gripe A/H1N1. Por su interés y colaborando con ellos incluimos en esta entrada el documento que han elaborado por su rigor e interés:

Qué  es la gripe A/H1N1?

La gripe A es una enfermedad que cursa de forma leve en la gran mayoría de las personas. Está  producida por el virus influenza A/H1N1 del mismo género que el virus de la gripe común. Puede producir fiebre y síntomas como dolor de cabeza y muscular, malestar general, congestión nasal, tos y a veces síntomas digestivos (nauseas, diarrea).

La gripe A tiene los mismos síntomas que la de todos los años.

¿Cómo se contagia?

Como la gripe común, se contagia muy fácilmente porque se transmite a través del aire por medio de pequeñas gotitas que emitimos al hablar, toser o estornudar. Cuando hablamos de “pandemia” queremos decir que hay muchas personas afectadas, en muchos países diferentes. Eso se debe a que se trata de un nuevo virus A, y es más fácil el contagio.

Pero que sea muy contagiosa no quiere decir que sea más grave.

¿Cómo se diagnostica?

Existe una prueba diagnóstica rápida para distinguir tipos de gripe. Pero para el diagnóstico de la gripe A tienen poca sensibilidad (aproximadamente un 35%). Eso quiere decir que de 100 personas con gripe A sólo detectaremos a unas 35 (test positivo). La mayoría (65) darán un resultado negativo para gripe A. Es decir, que aunque se tenga un test negativo, si se tienen síntomas gripales la causa puede ser la gripe A.

Y lo que es más importante: las recomendaciones para cuidarse serán las mismas, independientemente del tipo de gripe. Por esta razón, no es útil hacer una prueba diagnóstica en una gripe leve o moderada.

¿Cómo puede evolucionar la gripe A?

Con los datos disponibles de los miles de casos detectados en todo el mundo hasta la fecha, se puede afirmar que la inmensa mayoría de las personas pasan esta gripe con síntomas leves o moderados. Se debe mantener una especial vigilancia de la evolución de los síntomas en personas con enfermedades crónicas descompensadas, niños menores de seis meses y en pacientes de riesgo más elevado (inmunodeprimidos).

¿Cómo podemos actuar para prevenir el contagio?

Las recomendaciones básicas son dos:

1. El lavado de manos frecuente (por ejemplo, lavarse las manos 10 veces al día ha demostrado disminuir a la mitad el riesgo de contagio).

2. La higiene respiratoria (toser o estornudar sobre un pañuelo de papel desechable y lavarse las manos a continuación, toser o estornudar sobre el brazo si no se dispone de pañuelo para evitar el contacto con la mano, evitar el contacto cercano o íntimo cuando los síntomas de la enfermedad son evidentes).

No está claro si el uso de mascarillas evita la propagación de la epidemia. Solo se recomienda usarlas a las personas enfermas mientras están en contacto con otras personas y a sus cuidadores. Igualmente no se ha aclarado si el uso de fármacos como oseltamivir (Tamiflu®) o zanamivir (Relenza®) puede prevenir el contagio. Existen algunos estudios en instituciones cerradas y contactos familiares con beneficios muy pequeños. Teniendo en cuenta que se trata de una gripe leve y que estos fármacos tienen efectos secundarios, en general, no se recomienda su uso.

La vacuna contra la gripe común no funciona para la gripe A. Aún no se ha terminado de desarrollar una vacuna para la nueva gripe con totales garantías de seguridad y efectividad. La situación actual, en relación con el número de personas afectadas y el número de muertes, no justifica una alarma social.

¿Qué hacer si aparecen síntomas?

Los síntomas son los mismos que los de la gripe de todos los años. La gripe, como dice la sabiduría popular, “dura siete días con tratamiento y una semana sin él”.

Deben solicitar atención médica aquellas personas que tengan molestias graves: dificultad al respirar, dolor importante en el pecho, alteraciones de la conciencia (sensación de aturdimiento o desmayo), un empeoramiento repentino o un empeoramiento pasados 7 días del inicio de los síntomas. En el caso de los niños, la edad inferior a 6 meses, la respiración acelerada o la fiebre que dura más de tres días ( 72 horas) hace recomendable evaluación médica.

Pero probablemente la mayor parte de las personas tendrán síntomas leves y acudir al médico no aportará ningún beneficio. Todo lo contrario: la saturación de los centros de salud y hospitales puede dificultar una correcta atención a enfermos graves por la gripe o por otros problemas de salud.

Por ello, las personas sanas que presenten un cuadro gripal sin ningún dato de complicaciones pueden realizar un autocuidado con garantías en sus domicilios con las medidas habituales: buena hidratación, buena alimentación y buena higiene.

Si uno está enfermo, los cinco primeros días conviene no acudir a lugares muy llenos de gente para evitar contagiar a otras personas. Y recordar las medidas recomendadas: no “toserle” a nadie, estornudar en la manga o en un pañuelo de un solo uso y lavarse las manos varias veces al día.

Si aparecen síntomas, ¿es necesario tomar algún tratamiento?

Aunque la fiebre no es peligrosa en sí misma, los antitérmicos como el paracetamol o ibuprofeno pueden ser útiles para aliviar el malestar que produce. Los medicamentos antivirales han demostrado muy poca eficacia en las infecciones por virus gripales comunes, disminuyendo menos de un día la duración de los síntomas. Respecto a esta gripe no hay estudios que demuestren su eficacia.

Por estas razones, su uso deberá ser restringido a los pacientes que sufran complicaciones o aquellos con alto riesgo de sufrirlas. En un paciente sano, los riesgos por los efectos adversos del fármaco pueden superar a sus beneficios.

¿Y en el caso de embarazo?
Siempre se ha sabido que el embarazo supone un pequeño incremento del riesgo para las complicaciones de la gripe (cualquier tipo de gripe). En caso de fiebre o síntomas de gripe, es recomendable consultar con un profesional sanitario. De todas formas el riesgo sigue siendo bajo y la gran mayoría de los embarazos transcurrirán de forma saludable.

Conclusión

Durante la pandemia de gripe A seguirá habiendo infartos de miocardio, apendicitis, insuficiencia cardiaca, diabetes, crisis de asma, enfermedades psiquiátricas, fracturas de cadera, accidentes y muchas otros problemas de salud que requieren atención de los profesionales de la salud.

El comportamiento sereno, paciente y tranquilo de los pacientes, los medios de comunicación, los profesionales sanitarios, los dirigentes políticos y los cargos con responsabilidad en planificación y gestión del Sistema Nacional de Salud son esenciales para que funcionen bien los servicios sanitarios y estos puedan dedicarse a los enfermos que lo necesiten.

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Recomiendan seguir los comentarios en el blog http://gripeycalma.wordpress.com/

José María Vergeles Blanca
Médico de Familia


Normalizar la gripe, información si, pero también tranquilidad

1 Septiembre 2009
gripeaSe aproxima el otoño, con la venida de esta estación se aproxima el clásico incremento en el número de casos de gripe como ocurre cada año. Sin embargo, este año a los virus que generalmente provocan la conocida como gripe estacional, le acompaña el recientemente descrito virus A/H1N1, es decir la gripe A.
Es normal que cuando aparece un nuevo virus las organizaciones sanitarias (Organización Mundial de la Salud -OMS-, administraciones públicas,…) se pongan todos los medios para conocer cómo se comporta el virus y hasta entonces, poner todas las medidas posibles para que no se propague de forma generalizada y rápida. Eso es lo que ha hecho la OMS, lo que han hecho las autoridades de la Unión Europea, del Ministerio de Sanidad y las administraciones autonómicas.
Tras el análisis realizado del virus de la gripe se sabe que es más contagioso que los virus que habitualmente provocan la estacional (esa que nos afecta en otoño-invierno de cada año), es decir que es más fácil que se propague de persona a persona. Pero al mismo tiempo se sabe que los cuadros que provoca son muy leves en la práctica totalidad de las personas que se han infectado y han desarrollado la enfermedad.
No obstante, como en cualquier situación de descripción de un nuevo virus de gripe, la OMS debe ir dando los pasos en las diferentes fases ante la declaración de una pandemia. Pandemia, una palabra a la que se le ha podido dar connotaciones negativas. Pero que no es así. Pandemia NO significa gravedad de la enfermedad, significa que el virus ha infectado a personas de diferentes paises y zonas geográficas. Eso es pandemia, nada más.
Ante esta situación y conocimiento que tenemos en el momento actual del virus de la Gripe A/H1N1 podemos afrimar que estamos en situación de establecer los controles sanitarios necesarios, trasmitir tranquilidad a la población, llamar a la corresponsabilidad de los ciudadanos en la aplicación de las medidas preventivas y la utilización adecuada y responsable de los servicios sanitarios y proporcionar la información a la población. Además seguir trabajando en desarrollar de una forma segura una vacuna para este nuevo virus.
El seguimiento caso a caso, minuto a minuto, desde que se declararon los primeros casos de esta infección por parte de los medios de comunicación debe dar paso a datos de conocimiento del nuevo virus y que esta información de tranquilidad a la población, ya que es para ello tal y como se está comportando el virus.
Es necesario que seamos corresponsables de cuidar nuestro sistema sanitario. En otoño-invierno se seguirán produciendo enfermedades graves (infartos, tumores, …) y el sistema sanitario debe darle respuesta en tiempo y forma además de atender a los pacientes que tengan gripe. Por tanto, es necesario llamar a la corresponsabilidad y utilizar los servicios sanitarios de forma responsable.
Las administraciones tienen que seguir realizando la vigilancia epidemiológica y del virus para saber cuántas personas están infectadas, cuántas están desarrollando la enfermedad, de estos cuántos y que grupos están más afectados. Y para esto están los sistemas de vigilancia epidemiológica y se está haciendo de forma adecuada. Por tanto, tranquilidad también en que se están haciendo las cosas bien en el control de la enfermedad.
Aplicar las medidas de prevención, de control como es el lavado frecuente de manos, taparse la boca y nariz al toser y estornudar con un pañuelo de papel, entre otras medidas que ya son suficientemente conocidas.
La red sanitaria atenderá a los pacientes con gripe en general de forma adecuada a la infección y al nivel de gravedad clínica que vayan presentando.
Ya está en desarrollo la vacuna contra el nuevo virus, pero debemos trabajar para que no se cumpla el refrán de “a ver si es peor el remedio que la enfermedad” y en ese sentido, la vacuna una vez producida se debe investigar para que sea segura su administración a las personas y eso lleva un tiempo. Hasta entonces en los casos graves y grupos de riesgo con clínicas más graves se utilizan los fármacos que están desarrollados contra los virus, los antivíricos.
Por todo ello, lo conocido hoy día del virus, los datos de control epidemiológico que tenemos y las medidas puestas en marcha, nada más que es motivo de tranquilidad. Y seguir con las medidas de seguimiento y control para seguir comprobando que el virus no cambia de comportamiento.
José María Vergeles Blanca
Médico de Familia

Seguridad, calidad y variabilidad de la práctica clínica

12 Julio 2009
seguridad_pacientesEn la entrada anterior he tenido la suerte de contar con un comentario de Enrique Gavilán, me merecen mucho respeto sus opiniones y comentarios, aprendo mucho con él. Este comentario al que me refiero habla de la importancia de la investigación en resultados en salud, destacar su papel es destacar el papel de la gobernanza o gestión de los sistemas sanitarios basada en la evidencia.
La investigación en resultados en salud es clave para el progreso de los sistemas sanitarios en general y en particular del nuestro que esta basado en unos principios muy concretos y que le hace alejarse de criterior puramente economicista buscando la eficiencia. Y desde mi punto de vista lo conseguimos en una buena parte. Somos un sistema sanitario eficiente y justo es reconocerlo.
Desde hace aproximadamente cuatro o cinco años está emergiendo con mucha fuerza el concepto de seguirdad clínica o seguridad de pacientes, entendido como un subsistema de calidad sanitaria de tremenda importancia. Estamos en un momento clave en el análisis de los componentes de esa seguridad clínica y será cuestión de tiempo que lleguemos a un análisis pormenorizado de los componentes y su peso dentro de la propia seguridad. Así se habla del lavado de manos del personal sanitario, de los mecanismos de prevención barrera de las infecciones dentro de los hospitales y tantos otros.
De forma paralela adquiere gran fuerza los estudios de investigación sobre la variabilidad en la práctica clínica, siempre pongo el mismo ejemplo, pero es el más gráfico es la traducción científica del dicho “cada maestrillo tiene su librillo”. Es decir, aunque los clínicos quieran llegar al mismo resultado de la curación, mejora o alivio del problema de salud del paciente, los “caminos” utilizados son diferentes. Es el estudio de los caminos que utilizan los clínicos para dar respuesta a esos problemas de salud lo que se conocen como los estudios sobre la variabilidad clínica. Pues bien, cada vez existen más trabajos de investigación que interrelacionan de una forma muy clara la variabilidad clínica y la seguridad, por decirlo en lenguaje llano, que de los diferentes caminos que un médico puede seguir para afrontar el problema de salud del paciente, unos son más seguros que otros.
De esta forma se va cerrando un círculo de capital importancia que es disminuir la variabilidad en la práctica clínica aumenta la seguridad clínica y por tanto incrementa la calidad de la atención sanitaria en nuestro sistema. Y este ámbito de investigación es muy importante darle prioridad en las actuaciones dentro de la Investigación de Resultados en Salud.
Desde hace unos años una Red de Investigación Cooperativa la Red Iryss trabaja de forma intensa en este campo, sus “productos”, es decir, las publicaciones de las Atlas de la Varibilidad Clínica debe ser un elemento de primer orden en la información de los sistemas sanitarios.
Estrategias como el Proyecto GuíaSalud del Sistema Nacional de Salud español, que pretende difundir entre los clínicos guías de práctica clínica que están validadas desde el punto de vista científico y metodológico se beneficiaría muy mucho con la incorporación a la cadena de valor de análisis de las guías y en su implantación de estos estudios.
Existen muchos otros campos de la denominada investigación en resultados de salud, pero sin duda este por lo emergente y lo importante es uno de los que no podemos evitar.
José María Vergeles Blanca
Médico de Familia

Graduación de alumnos de medicina y necesidades de médicos

3 Mayo 2009
necesidades_medicosFue el día 2 de mayo, donde la Facultad de Medicina de la Universidad de Extremadura se vistió de largo. Donde los estudiantes que lo han sido durante al menos 6 años consiguen graduarse como Licenciados en Medicina, un título que le da paso a la siguiente fase de formación ¡acaban de empezar a formarse! El resto de su vida será formarse para ser cada vez mejores médicos, esa es la característica más clara de la vocación de médico.
Estamos en tiempos de opiniones que se reproducen cada vez que llega mayo a nuestro país y se nos gradúan nuestros estudiantes de medicina. ¿Hacen falta más plazas en las Facultades de Medicina? ¿Nos faltan muchos médicos? Y opiniones van y vienen sobre el tema, opiniones simplistas sesgadas y la culpa en la mayoría de las opiniones para ese “ente abstracto” que es la administración, sin identificar con nadie, ni con nada, la administración. Este año no será diferente.
Que hacen falta médicos en nuestro país, sobretodo en determinadas especialidades y en determinadas localizaciones nadie lo discute. Hasta ahora el estudio más serio en todo el país lo tiene el Ministerio de Sanidad y Política Social, que hace un abordaje del problema en términos del Sistema Nacional de Salud. Lo lógico sería que conociéramos las plazas vacantes en los diferentes Servicios Regionales de Salud más los que se necesitan en los centros sanitarios privados y esa serían nuestras necesidades, sin embargo el problema es que en la necesidades de médicos intervienen muchos factores (organización asistencial, eventualidades, localizaciones geográficas, características sociodemográficas de la población…).
Y es esta una de las primeras razones de críticas a la administración, donde se dice “que se ha planificado mal”. Y apunto, es que no se ha planificado, ya que hemos atravesado una fase donde era imposible planificar, o si no imposible, si tremendamente difícil. Hemos vivido la mayor de las descentralizaciones en nuestro país y los Gobiernos Regionales han intentado por todos los medios dar respuesta a las necesidades de salud de la población, con la mayoría de los servicios sanitarios en su Comunidad Autónoma, aunque haya servicios y centros de referencia en el Sistema Nacional de Salud. Esto ha significado que se haya crecido en nuestro país como nunca se crecerá en recursos sanitarios. Y esto nos ha llevado a una situación claramente diferente en necesidades de profesionales, que insisto no se volverá a repetir.
En este momento pocos más de 4000 médicos egresan anualmente de nuestras Facultades de Medicina y el Sistema de Formación Especializada MIR absorbe más de 7000. Este es un desequilibrio que hace que el examen MIR ya no se apruebe o se suspenda, simplemente sirva para clasificar en número de orden que permite la elección del sitio y la especialidad a realizar.
Una primera aproximación al problema de necesidades de médicos sería el siguiente, no debemos permitir llegar a una situación como la de hace unos años con bolsas de paro médico de 20.000 es una utilización ineficiente de los recursos educativos. Pero desde luego tenemos que alcanzar un equilibrios entre estudiantes que terminan la carrera y las plazas MIR ofertadas por el Sistema Nacional de Salud. Por tanto, crear nuevas Facultades de Medicina a troche y moche de ninguna manera, la calidad en la formación es muy importante, pero un compromiso de crecimiento en el número de plazas en las Facultades de Medicina es absolutamente necesario.
Una segunda cuestión es que aun produciéndose el pico de jubilaciones, no parece necesario seguir incrementando en mucho más número la oferta de plazas MIR en nuestro país, pero si es necesario realizar una oferta basada en el estudio de necesidades de profesionales que ha realizado el Ministerio de Sanidad y Política Social. Ofertando las plazas de las especialidades más necesarias, manteniendo en el resto el recambio para jubilaciones, eventualidades y demás contingencias en el Sistema Sanitario público y privado. Es decir, más que en cantidad la oferta de las plazas MIR hay que estudiarla y adaptarla en las especialidades necesarias, claro que además esta estrategia la pueden realizar las Comunidades Autónomas que por su tamaño tienen este margen de maniobra.
Otra de las necesidades de estudio profundo de la oferta MIR es la cobertura de las plazas de la especialidad de Medicina Familiar y Comunitaria. Desde hace bastantes años se ocupa por los médicos que han obtenido los últimos números de orden del MIR. No es que el número de orden nos diga que son mejores o peores médicos, en absoluto, pero es que se están quedando plazas vacantes. Urge que en el seno de la Comisión Nacional de Recursos Humanos del Sistema Nacional de Salud se produzca un debate y una reflexión seria sobre las “vocaciones para la Atención Primaria de Salud”. Es necesaria esta reflexión y esfuerzo ya que nuestro Sistema Nacional de Salud pivota sobre la Atención Primaria de Salud como garantía de calidad en la atención sanitaria y eficiencia en la gestión de los recursos.
Una reflexión donde deben encontrarse Educación, Universidad, Colegios Profesionales, Sociedades Científicas, Comisión Nacional de la Especialidad, Ministerio de Sanidad y las Comunidades Autónomas. Dónde todas las partes pongan su trabajo y esfuerzo en conseguir mostrar la Atención Primaria de Salud que permita generar vocaciones más reales.
Educación y Universidad deben asegurar con la adaptación al Espacio Europeo de Enseñanza Superior que la medicina de familia es una asignatura troncal dentro de los estudios de grado de medicina, no puede ser lo que ocurre ahora que las asignaturas de la carrera se convierten en “demos” de las diferentes especialidades que no son medicina de familia.
Colegios profesionales y sociedades científicas deben trabajar en prestigiar desde el punto de vista científico y profesional de la especialidad de Medicina de Familia, trabajo al que debe contribuir de forma clara la Comisión Nacional de la Especialidad, más allá de realizar análisis de lo que deben hacer los demás y no poner el “locus de control” dentro de si misma para solucionar el problema.
El Ministerio de Sanidad y las Comunidades Autónomas deben asegurar el cumplimiento estricto de la Estrategia AP21, estrategia de mejora de la Atención Primaria de Salud, tomándo en serio el esfuerzo y el trabajo de reflexión que ya hubo.
Pero además desde las Comunidades Autónomas se deben realizar reflexiones sobre la organización asistencial, donde la creación o no de categorías, la organización de las guardias, los servicios sanitarios, la cobertura geográfica, los mapas sanitarios y tantas otras influyen en las necesidades de médicos.
Y es necesario llegar a un Pacto por la Sanidad donde se incluya de forma clara los Recursos Humanos, pacto que permita que trabajemos como un Sistema Nacional de Salud, lejos de ser exclusivamente la suma de las 17 Comunidades Autónomas.
No creo que sea motivo de culpa, es motivo de análisis y de estrategia.
José María Vergeles Blanca
Médico de Familia

Toca reflexionar sobre la Medicina Familiar y Comunitaria, pero en serio

23 Abril 2009
medicina_familiaHoy hemos conocido los datos oficiales de la adjudicación de las plazas MIR en el Sistema Nacional de Salud. Finalmente han quedado 51 plazas vacantes de Medicina Familiar y Comunitaria en nuestro país. La cifra no es alta, pero debemos añadirle que esta especialidad es la que se elige en los últimos números de orden del MIR.
Esta situación se viene repitiendo en las últimas convocatorias MIR en las cuales se va incrementando el problema.
Además debemos tener en cuenta que esto ocurre en un país donde su Sistema Nacional de Salud está organizado y basado en la Atención Primaria de Salud como puerta de entrada, como gestor de los procesos de atención y responsable de la salud de la comunidad.
Si conjugamos estos elementos, lo que se está repitiendo durante estas últimas convocatorias de MIR es ciertamente preocupante. Pero además, apuesto decididamente a que esto debe generar una reflexión profunda en la Comisión de Recursos Humanos del Sistema Nacional de Salud. Estoy seguro que en los próximos días no faltarán opiniones simplistas de los motivos que están llevando a esta situación, unos achacarán exclusivamente a que los médicos de familia tienen unas condiciones de trabajo malas, otros a que no se incluye esta disciplina en las Facultades de Medicina y así sucesivamente.
Lo cierto y verdad es que otras especialidades están más prestigiadas que la Medicina de Familia en la sociedad y a esta situación se llega durante mucho tiempo de abandono y de falta de creencia en una especialidad nacida para poder soportar un papel clave en nuestro modelo de Sistema Nacional de Salud. No han faltado las veces que se ha escuchado que la Medicina de Familia es la piedra angular del sistema, pero esto se ha repetido desde la falta de convencimiento y sin creerlo verdaderamente.
No se trata de buscar culpas, se trata de buscar entre todas las partes el prestigio social de una especialidad de suma importancia, solo desde ese ejercicio se puede construir algo realmente adecuado para el futuro.
Reflexión donde deben estar presentes las Comunidades Autónomas, el Ministerio de Sanidad y Política Social, el Ministerio de Educación, la Universidad, pero también arrimando el hombro el mundo profesional y de las sociedades científicas. Estos son los agentes que deben reflexionar y establecer medidas concretas para prestigiar una especialidad como lo es la Medicina de Familia. Podemos hacer eso, construir o seguir opinando desde un análisis simplista en lugar de sistémico del problema.
Sin duda urgen varias cosas, la defensa cerrada del mundo profesional de la especialidad, la apuesta de prestigio y de calidad más que de aspectos profesionales de las sociedades científicas, la orientación de los planes de estudios ahora que los hemos revisado con la excusa de Bolonia en base a que las Facultades de Medicina centren su formación en médicos generalistas de verdad y no basar sus planes en demostraciones de las diferentes especialidades. Y urge que se controle, potencie e inste a los servicios de salud a adoptar las medidas contempladas en la Estrategia AP 21. Pero estas medidas urgentes, no quitan para una reflexión seria, decidida, valiente e innovadora sobre la Medicina Familiar y Comunitaria.
 
José María Vergeles Blanca
Médico de Familia

Política y Atención a las personas

7 Abril 2009
trinidad_jimenez1Política y Atención a las personas, esas son las dos claves que más me han gustado del remodelado Gobierno de España. Sinceramente, creo que hace falta introducir política en la toma de decisiones, esto no es incompatible con profesionalizar la gestión. Pero en determinados puestos, parece desde hace un tiempo que se ha puesto de moda la despolitización, la incorporación de los técnicos a puestos de responsabilidad política, netamente política y esto sinceramente es malo, malo fundamentalmente para la Sociedad en general. La política con mayúsculas es necesaria, al ser una herramienta muy importante para introducir mejoras en nuestra Sociedad. Ser político significa saber hacer, saber pensar, pero desde un pensamiento abstracto y defender unos ideales que nos lleven a introducir elementos de mejora para los ciudadanos. Por tanto, celebro el mayor peso político del Gobierno de España.
Pero otro de los elementos que me gustaría destacar la importancia de la Atención a las personas, y ese gesto se pone de manifesto de forma superlativa al confluir en un Ministerio las competencias en Sanidad y en Políticas sociales, es el Ministerio de la Atención a las personas. Es un Ministerio que bien aprovechado en su diseño político debe fomentar la atención integral e integrada a las personas.
Mis felicitaciones al Presidente del Gobierno de España por la decisión que a priori es positiva según mi criterio. Mis mejores deseos a Trinidad Jiménez en el desempeño de su nueva labor política.
José María Vergeles Blanca
Médico de Familia

Un nuevo paradigma en el sistema de cuidados

29 Marzo 2009
sistema_cuidadosEn este mundo cambiante las tendencias de la sociedad nos llevan a cambios, cambios en muchas cosas. Pero existe una necesidad de cambios, provocado por los valores, la cultura, los cambios sociodemográficos y demás, en lo que puede denominarse el Sistema de Cuidados.
Se dice que las personas somos autónomas cuando somos capaces de cumplir con las actividades necesarias para nuestra vida diaria, tanto si las actividades son básicas (lavado, comida,…), como si estas actividades son instrumentales (comprar, salir,…). Si ese es el concepto de autonomía, en el extremo opuesto está la denominada situación de dependencia, es decir cuando las personas necesitamos que realicen actividades básicas para nuestra vida.
A la situación de dependencia se llega por diferentes razones, una de ellas es la pérdida de salud. Para el tratamiento de nuestros problemas de salud sea en nuestro domicilio o en un centro hospitalario necesitamos de cuidados, unas veces se circunscriben al ámbito de cuidados profesionales (realización de técnicas diagnósticas o terapéuticas) y también necesitamos cuidados no profesionales.
A toda esta constelación de cuidados se ha venido en llamar Sistemas de Cuidados. Este sistema de cuidados está inmersa en un proceso de cambio, tanto los no profesionales, como los profesionales.
En esta entrada en mi blog me referiré exclusivamente a los cuidados profesionales, en el centro de todos los cambios está la figura profesional de la enfermera. Son los profesionales del cuidado, los especialistas en los cuidados profesionales y por ellas pasan los cambios en positivo que se esperan en nuestro Sistema Nacional de Salud.
La educación superior con la adaptación al Espacio Europeo de Educación Superior promete un cambio en el curriculum de estas profesionales que redundará en una mejora de la calidad en los cuidados generales. La aparición de las especialidades de enfermería, donde progresivamente a las especialidades de Matrona, Salud mental, se incorporarán las especialidades de Trabajo, Enfermería Familiar y Comunitaria, Geriatría entre otras, nos llevará a una nueva situación de cuidados profesionales especializados.
Esto está acompañado de un cambio en la duración de los ciclos formativos de formación profesional que dará una nueva dimensión a nuestros técnicos y auxiliares.
Sin embargo, con todos estos cambios que se avecinan, junto a los cuidados no profesionales, llevan a la imperiosa necesidad de definir las competencias de todos los profesionales que participan en los cuidados y definir nuevas competencias, nuevos roles a cumplir por los miembros de equipos que necesariamente tienen que ser interdisciplinares y multiprofesionales, no podemos seguir anclados al mismo concepto de enfermería, ni de auxiliares de enfermería, entre otros.
Se requiere una reflexión profunda, sería y de futuro que nos lleve a uns Estrategia en el Sistema de Cuidados en el Sistema Nacional de Salud en beneficio de todos los ciudadanos. Donde se de cabida a la multiprofesionalidad y a los diferentes entornos tanto hospitalarios, como comunitario.
José María Vergeles Blanca
Médico de Familia

Ahora con el menor maduro

24 Marzo 2009
menor_maduroEn estos últimos días hemos escuchado una serie de declaraciones de medios de comunicación y de políticos de diferentes signos sobre el debate en relación a las conclusiones a la Comisión Parlamentaria que tenía como objetivo reflexionar y madurar un debate sobre la nueva regulación del aborto.
Varias han sido las cuestiones por la que los políticos de derecha, influidos en mayor o menor grado por la Iglesia Católica, se han “llevado las manos a la cabeza”, es decir, se han sorprendido y han comentado que es una barbaridad. Una de ellas, de las que más han sonado es que la decisión sea a partir de los 16 años.
Es realmente curioso, en el año 2002 en nuestro país gobernaba la derecha, esa derecha que hoy se sorprende de estas cuestiones. Esa derecha legisló como es función de un Gobierno, entre el acervo normativo elaborado estuvo la Ley 41/2002 básica de la autonomía del paciente. Esta Ley sin duda alguna proporcionó indudables beneficios a los ciudadanos y reconoció un derecho de los considerados de tercera generación, la autonomía del paciente. Pero tenemos que recordar que esa Ley ha puesto a los profesionales de la medicina en una situación nada cómoda cuando hace referencia al Menor Maduro, y ya en esa Ley se hablaba de que decidía el menor, con la diferencia que la madurez la determinaba el médico, quedando a éste en una situación complicada desde el punto de vista jurídico.
Visto lo visto y teniendo en cuenta esta cuestión a mi me gustaría saber cuál es el motivo de la sorpresa, asombro y crítica de los señores políticos del PP.
José María Vergeles Blanca
Médico de Familia