Hoy me gustaría reflexionar sobre la Incapacidad Temporal, coloquialmente conocidas como las bajas laborales o las bajas médicas. Las bajas laborales para los trabajadores son una gran conquista social, permiten que se pueda hacer reposo ante un determinado problema de salud para que se pueda sanar. Pero además, que este reposo se haga con el menor impacto económico para la persona enferma y su familia o entorno más cercano.
Las bajas son prescritas por el médico y a criterio de éste, que tras una valoración del estado del paciente y en base a la situación laboral y al puesto que desempeñe el paciente, decide si se necesita reposo para la curación o mejoría y lo prescribe.
Sin embargo, en España esta conquista social debe cuidarse. Los fondos no son ilimitados y se debe hacer un uso adecuado de esta prestación sanitaria y social. No hacer este cuidado sería poner en un serio aprieto a los fondos que se encargan de pagar el salario del trabajador que está de baja. La frecuencia de las bajas laborales en España tiene una clara tendencia creciente, esto si se necesita, no pasa nada. Pero debemos reflexionar y ser muy cuidadosos a la hora de solicitar la baja a nuestro médico. Es más debemos dejar a criterio del médico si de verdad estima que debemos estar de baja en el trabajo que desempeñamos.
No hay que hacer un uso de esta prestación basada exclusivamente en criterios economicistas, esto es una prestación sanitaria y social, pero si cuidarla. El sistema tiene que ser sostenible en el tiempo. Por otro lado se mezclan elementos de ética en esta prestación y en ese sentido también tenemos que hacer un uso adecuado de ella.
Las bajas laborales son una gran conquista social, es una prestación social y sanitaria, cuidemoslá entre todos o acabaremos con ella.
José María Vergeles Blanca
Médico de Familia
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