pacto_sanidadEn pocos momentos en la historia de la sanidad española ha hecho falta un verdadero esfuerzo en conseguir un Pacto por la Sanidad. Y estamos atravesando uno de ellos, siempre tenemos la sensación de necesitar más cohesión, y es cierto. Pero además es necesario que nunca perdamos este interés por el pacto y por la cohesión, será la mejor forma de cumplir la excelente Ley de Cohesión y Calidad del Sistema Nacional de Salud. Como ciudadano y como médico no quiero renunciar a un Sistema Nacional de Salud como el que tenemos.
Hablaba de momento histórico y es cierto que estamos en uno de ellos, hace ya algunos años que todas las Comunidades Autónomas tienen transferidas las competencias en materia sanitaria, el motor de cohesión y de modernización de una parte del territorio, que fue el insalud. El insalud cohesionó y modernizó a un total de 10 Comunidades Autónomas.
Hoy la realidad es otra y debe haber un esfuerzo permanente en la cohesión del sistema. Para conseguir esa cohesión necesitamos creernos, respetar y considerar al más alto nivel los órganos que suponen los elementos esenciales de esa cohesión, tales como el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud, la Comisión de Recursos Humanos entre otras. Respeto y consideración debe estar en la base de toda decisión, relegando la rentabilidad política con minúsculas y haciendo política con mayúsculas.
Pero además, sobre esta base, debemos construir un contexto de Pacto por la Sanidad orientado a los ciudadanos que se benefician de un sistema sanitario como el español. El pacto debe velar por el derecho de los ciudadanos a la protección de la salud por ser españoles, lejos de los derechos por Comunidades Autónomas, y eso implica favorecer la movilidad que condiciona la creación de una cartera de servicios que permitan hacer efectivo el derecho pensando en el Sistema Nacional de Salud, no carteras de servicios por servicios regionales de salud, donde los centros y servicios de referencia juegan un papel crucial. Pero además conlleva a diseñar unos sistemas de información sanitaria basados en la interoperabilidad, donde el elemento identificador como es la Tarjeta Sanitaria sea el elemento clave de interoperabilidad y acceso al derecho en un sistema de cobertura universal.
Movilidad para los profesionales y posibilidades de desarrollo profesional, que los servicios regionales de salud se desarrollen dejando siempre que el resto se desarrollen también, la competencia desleal por atraer profesionales es una estrategia que fracasa en el corto plazo. Hay que reconocer hechos claros como es la dispersión o el hecho de la insularidad, considerarlo y tenerlo en cuenta a la hora de ese pacto.
La sostenibilidad del sistema basada en la aplicación de la gestión basada en la evidencia en la incorporación de la tecnología sanitaria, la espiral de incorporar tecnología sin estudios de investigación basados en resultados en salud es una inversión que puede comprometer la sostenibilidad del sistema.
La búsqueda de la mejora continua de la calidad a través de herramientas de disminución de la variabilidad de la práctica clínica, la búsqueda de la seguridad de los pacientes como subsistema de calidad y las estrategias de mejora continua de calidad basada en políticas de certificación y acreditación son elementos fundamentales.
Pero a la calidad también se llega en el fomento del desarrollo de nuestros profesionales y las herramientas de desarrollo profesional, también en el reconocimiento y los modelos de carrera necesitan de una revisión en profundidad para dinamizarlos.
Pero es necesario absolutamente trabajar por un nuevo modelo salubrista basado en la sociedad actual, donde la salud pública cada vez se acerca más y más a los modelos de calidad. Nuevos modelos de prevención y promoción de la salud son elementos esenciales.
Por último, apostar por la Sanidad 2.0, donde la pobremente desarrollada participación ciudadana debe desarrollarse completamente, y la utilización de todos los canales posibles y una metodología realista son las dos cuestiones clave en la apuesta por la participación ciudadana en la sanidad.
Ha habido críticas que no han pasado de criticar la metodología propuesta por el Ministerio de Sanidad, pero nadie cuestiona la necesidad del Pacto por la Sanidad y por supuesto debemos respetar una metodología seria que ha desarrollado el Ministerio, el respeto debería traducirse en un “arrimar el hombro” está en juego nuestro Sistema Nacional de Salud.
José María Vergeles Blanca
Médico de Familia
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