La universalidad de la atención sanitaria, la necesaria reflexión

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No crea el lector que con el título de la entrada estoy cuestionando la universalidad de la atención sanitaria. Nada más lejos de mi intención, de mi ideología política y de mis reflexiones. Por defender la universalidad de la atención sanitaria es por lo que reclamo la necesaria reflexión en estos momentos en los que cada vez es más necesario llegar a un pacto de estado sobre la sanidad en España.
El primero de los motivos que lleva a la reflexión es la necesidad sobrevenida, en parte por la conciencia despertada por la crisis económica mundial, sobre el necesario esfuerzo por conservar la sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud español. La segunda de las razones es que no faltan voces que llaman a la puesta en marcha de un copago sin que en la reflexión quede claro con qué objetivo y que fin persigue ese copago, como si el copago fuera la solución mágica para el futuro. La tercera de las razones obedece a una cuestión que viene de largo, si es que se puede hablar de largo cuando nos referimos al año 1986, año de publicación de la Ley General de Sanidad que tanto aportó a este país. Su publicación planteó un cambio en el modelo del Sistema Nacional de Salud que no ha sido acompañado con la fórmula de aseguramiento en nuestro país que sigue siendo la Seguridad Social y que plantea una serie de dificultades en la financiación del sistema como tal. Por último, las reivindicaciones de determinados colectivos como los profesionales liberales (abogados,…) que antes estaban con una asistencia sanitaria “privada” reclaman estar dentro de la cobertura del Sistema Nacional de Salud, el reconocimiento de este derecho vinculado a los impuestos hace que sea la puerta de entrada para el resto de los ciudadanos independientemente de su situación en la Seguridad Social.
Sin duda son motivos de peso que deben ser analizados con detalle, la universalidad conlleva un reconocimiento de derecho a algo tan importante como es la atención sanitaria. Pero además esta reflexión de la universalidad debe permitir reflexionar sobre el modelo de Sistema Nacional de Salud mixto que tenemos, debemos ir a un modelo basado en los impuestos y, por tanto, universal. Las fórmulas vinculadas a las mutualidades deben ser objeto de profunda reflexión en un Sistema Nacional de Salud de vocación universal donde el derecho se obtiene por ser español y no por estar o no afiliado a la Seguridad Social.
La universalidad no es incompatible, ni mucho menos con una reflexión profunda sobre las diferentes prestaciones, su justificación y su aplicación en base a las necesidades de salud de la población. Es aquí donde se deben llegar a acuerdos y pactos en la universalidad de todas y cada una de las prestaciones, su acceso, su financiación y su revisión desde el punto de vista científico y social. Que nadie se escandalice cuando se usa la palabra copago, ya existe el copago en la prestación farmaceútica, yo pago una parte de los medicamentos que me prescribe el médico por ser “activo”. Se vuelve necesario reflexionar sobre este aspecto y si de verdad este “copago” que nos acompaña desde hace tiempo es o no de justicia social, en este momento nuestro país no es sociodemográficamente igual que en la década de los 80, si no somos iguales debemos reflexionar sobre todas estas cuestiones.
Otras de las cuestiones importantes a tener en cuenta es el uso de una prestación sanitaria-económica-social que ha sido una gran apuesta por la justicia social como es la incapacidad temporal o como se les conoce vulgarmente las bajas médicas. El sistema sanitario debe ser más activo en este tema, mucho más de lo que lo ha sido y de su utilización adecuada deben revertir fondos en la financiación sanitaria, en la Ley de Financiación autonómica del año 2001 eso se recogía y en la actual no se recoge. Esta prestación triple es muy importante para los trabajadores que por motivo de enfermedad deben hacer reposo y no es justo que vean mermados sus ingresos.
Una cuestión de calado supone la atención a los problemas de salud por parte del Sistema Nacional de Salud de las enfermedades profesionales, sin que la financiación de las Mutuas de Accidentes de Trabajo reviertan los fondos en esta atención. Por muchos esfuerzos de cobro de las instituciones sanitarias, no es posible llegar nunca al 100%, esto merece una gran reflexión y una definición de un modelo de salud laboral con gran componente sanitario.
Estoy seguro que una apuesta por la incorporación de las tecnologías y evaluación de las tecnologías incoporadas al Sistema Sanitario es clave para la sostenibilidad y debe formar parte de esta universalidad. Extremar el uso de la evidencia científica, de la necesidad social y de las necesidades de salud son cuestiones importantes.
La prestación farmacéutica es sin lugar a dudas un capítulo importante de las prestaciones sanitarias en función al volumen económico. Pero la reflexión debe ser un punto de encuentro entre todos los agentes para hacer de esta prestación algo eficiente, que apuesta por la I+D+i y que sabe racionalizar el uso. La apuesta por una clara política de principios activos que conserve la libertad de prescripción del médico consagrada en la Ley de Ordenación de las Profesiones Sanitarias, que disminuya el gasto sanitario hasta lo necesario, que apueste por la empresa innovadora y que de respuesta a los ciudadanos y a sus necesidades de salud es el camino a seguir y hay recorrido.
Sin duda en la universalidad debe tenerse en cuenta aspectos elementales de las políticas sociales como la incorporación de la perspectiva de género a la salud, la perspectiva de la salud pública en la disminución de las desigualdades en salud y la verdadera participación de los ciudadanos, incorporando metodologías de lo que es la participación ciudadana, la crisis de los denominados consejos de salud, muestran que lo importante en la participación ciudadana es cómo se hace o se lleva a cabo y eso es sin lugar a dudas la metodología además de las formas o de las estructuras.
Se hace necesario por diferentes razones un gran debate sobre la universalidad que enmarque el futuro del Sistema Nacional de Salud, es una oportunidad única para el pacto por la sanidad cada vez más necesario.
 
José María Vergeles Blanca
Médico de Familia
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La postpandemia. El necesario aprendizaje.

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La Dra. Chang, Directora General de la Organización Mundial de la Salud, tras la reunión virtual del Comité de Emergencias de la citada organización, ha declarado que ya no estamos en la fase 6 de la pandemia de la Gripe A H1N1 y pasamos a un periodo denominado postpandémico.
Sorprende lo vertiginoso de esta pandemia, hace unos meses nos encontrábamos ante una situación de incertidumbre importante, ya que se había presentado un nuevo virus de la gripe y desconocíamos su comportamiento y debemos sentirnos satisfechos por el afrontamiento que se ha hecho de esta pandemia. Debemos sentirnos satisfechos, sobretodo en todos los países de la Unión Europea y más en el caso de España.
Sé que ahora vendrán, como ha sido en los últimos meses, las críticas sobre el abordaje o no de la actuación de las autoridades, pero en estos temas es fácil opinar cuando ya se conoce que el virus afortunadamente no ha mutado y hemos vivido las consecuencias de una buena parte de la población con defensas para hacer frente a la enfermedad (lo que se conoce en medicina como inmunizada). El que una parte de la población haya ya estado expuesta a otros virus de la gripe similares y la buena cobertura vacunal han hecho posible un “ambiente” epidemiológico poco propicio para que el virus tuviera consecuencias graves, pero eso lo sabemos hoy “a toro pasado”. Pero en fin, también opinamos desde el cómodo sillon de nuestras casas como un determinado futbolista debe jugar teniendo una perspectiva de todo el campo, pues igual.
Creo que lo más inteligente es reconocer que el mundo ha sido capaz de investigar en un tiempo muy reducido las consecuencias del nuevo virus, hemos sido capaces de generar una vacuna en un tiempo record y se ha dado las mejores de las condiciones. Todavía martillea en mi cabeza una frase de la Dra. Chang cuando dijo que “tenemos que prepararnos para lo peor, deseando que ocurra lo mejor”. No hay otra forma de comportarse en Salud Pública, no hacerlo así sería imperdonable.
También hemos vivido comportamiento de “pirómanos” y “apaga fuegos” y lo mejor de todo en las mismas personas e instituciones. Salían a los medios de comunicación a alarmar en las primeras fases y al poco de tiempo decían que no era para tanto.
En fin, creo de verdad que nadie sabe como se comporta una pandemia en los momentos iniciales, debemos sacar enseñanzas de lo ocurrido, enseñanzas constructivas que nos permitan estar todavía mejor preparados para la siguiente crisis sanitaria y se deben despejar las dudas que han sembrados determinados personajes sobre la relación entre la ciencia y la industria farmacéutica. Ambos son cooperadores necesarios y se deben conocer los conflictos de intereses, quién ha acusado entiendo que debe aportar las pruebas que lo demuestren, de lo contrario se corre un riesgo muy importante de debilidad de las organizaciones que deben seguir velando por la salud en todo el mundo.
No creo que sepamos todo sobre las pandemias, ni como se comportarán la próxima vez, así que en lugar de alarmar y grabar videos con recomendaciones, cuando menos desde el punto de vista de la prevención y promoción de la salud poco contructivos y edificantes, debemos obtener las reflexiones y enseñanzas para mejorar la estrategia y los planes de actuación frente a las pandemias. Eso es lo que debemos sacar de positivo.
Hoy podemos felicitarnos entramos en el periodo postpandémico de la Gripe A H1N1 y ha sido más leve de lo que podría esperarse.
José María Vergeles Blanca
Médico de Familia

El interés por cuestionar la sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud

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Hace algún tiempo que desde el Ministerio de Sanidad y Política Social se promueve un trabajo necesario e interesante para la sociedad española que es establecer un Pacto de Estado por la Sanidad en España. No alcanzo a saber con todo lujo de detalles si esta necesidad es sentida o no por la población española, pero de lo que estoy absolutamente seguro es que es necesario establecerlo desde la responsabilidad política de los que en este momento la tenemos.
Es necesario trabajar en un Pacto de Estado por la Sanidad en España para mantener en el tiempo un Sistema Nacional de Salud con los valores y principios que en este momento tiene y que es muy bien valorado por la sociedad y obtiene unos resultados de salud muy importantes. Sin embargo, el debate de una parte de la derecha española se resiste por “principios” a llegar a Pactos e intenta desvirtuar este trabajo argumentando que es necesario este pacto debido a que la sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud está en un grave riesgo inminente. Y nada más lejos de la realidad. El momento económico por el que atraviesa el mundo y las necesidades económicas que pueda haber no constituyen riesgos inmediatos para la sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud, otra cosa diferentes es que no podamos seguir creciendo en la cartera de servicios al ritmo que lo hemos hecho en el pasado, pero eso no es un riesgo para la sostenibilidad.
Se explica este discurso de una parte de la derecha de poner en entredicho la sostenibilidad, si analizamos lo que a continuación ocurre y no es otra cosa de proponer fórmulas de colaboración público-privadas que conllevan a una privatización encubierta y continuada de la Sanidad allí donde gobiernan.
Se puede analizar la necesidad de incluir en la gestión de lo público herramientas y metodologías de la empresa privada que han dado resultados positivos contrastados, se pueden incluir herramientas de colaboración público-privadas en determinados aspectos de la sanidad como lo son el campo de la investigación o de la innovación por ejemplo. Pero en ningún caso, se debe confiar en el discurso de que la gestión privada es más eficiente que la gestión pública de la Sanidad. Eficiencia es la relación entre los recursos a disposición de los gestores y los objetivos alcanzados, y hasta ahora ningún modelo de privatización de todos los imaginados en nuestra sanidad ha dado muestras de mejorar la eficiencia globalmente, en cambio ha llevado a riesgos contrastados, la selección perversa de pacientes, quedándose con la atención de los pacientes con menos complicaciones y que su atención es más barata y desviando a otros centros públicos realmente públicos a los pacientes más complicados y que su atención es más cara.
Por tanto, no hace falta un Pacto por la Sanidad por el riesgo inminente de la sostenibilidad del sistema, hace falta un Pacto por la Sanidad de forma preventiva para mantener la sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud que hoy conocemos y valoramos a largo plazo. Con la evidencia científica disponible las estrategias de privatización que se están utilizando no se pueden asumir si queremos un Sistema Nacional de Salud de cobertura universal y en el que aportamos en función de lo que tenemos y utilizamos en función de lo que necesitamos. Ese es el Sistema Sanitario del que quiero seguir disfrutando y en el que creo desde mis convicciones políticas y técnicas de la equidad, la justicia social, el reparto de la riqueza y la solidaridad.
José María Vergeles Blanca
Médico de Familia

Tras un largo paréntesis, la troncalidad

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Por fin acudo a este blog tras un largo paréntesis de inactividad. Hace unos días me encontraba con un amigo y lector del blog que me decía que esto le había ocurrido a otros “blogueros sanitarios” tras la gripe A H1/N1. Le dije que ese no era mi caso, que daría casualidad, pero que se debía a que no encontraba tiempo suficiente para poder dedicarme a actualizar el blog en las mejores condiciones.
La semana pasada me propuse que este fin de semana actualizaba mi blog y seguía con mi actividad de opinión y de educación para la salud que me propuse como objetivo cuando comencé la andadura del blog que ahora tenemos delante.
Creo que en los últimos tiempos nos ha azotado un fenómeno en España, y más concretamente en la Formación de los especialistas (denominada Formación Sanitaria Especializada), cual es la TRONCALIDAD.
La troncalidad es legalmente exigida por la Ley de Ordenación de las Profesiones Sanitarias, pero además de esa exigencia legal, obedece a un ejercicio de responsabilidad ponerla en marcha desde el punto de vista de la política sanitaria debido a que necesitamos especialistas médicos y quirúrgicos que aborden de una forma más integral a los pacientes. Además necesitamos de la troncalidad como una medida de gestión sanitaria sostenible y como respuesta a numerosos especialistas médicos que piden la reespecialización.
España tiene cerca de 50 especialidades registradas, que con la evolución de cada una de ellas se han ido convirtiendo en cajones estancos que han proporcionado una formación específica muy buena en cada una de ellas, pero una formación muy fragmentada, traduciéndose esta fragmentación en la atención al paciente. No es raro encontrar numerosos volantes de interconsultas en nuestros hospitales para la atención a los pacientes por otros especialistas distintos al responsables por cualquier motivo de salud al que un médico formado de forma integral debe dar respuesta sin problemas, pero esto es un ejemplo.
Para ello, el Consejo Nacional de Especialidades en Ciencias de la Salud tras un estudio muy valioso elaboró un documento que ha servido de base a un grupo de trabajo constituido en el seno de la Comisión de Recursos Humanos del Sistema Nacional de Salud que ha presentado un nuevo documento, basado en el anterior pero con las competencias de cada uno de los troncos propuestos y el análisis de las diferentes especialidades y su recomendación para incluir en algún tronco.
Se han definido 4 troncos (médico, quirúrgico, laboratorio e imagen), en esos troncos caben las especilidades a excepción de cuatro que han sido excluidas desde el primer momento que son Psiquiatría, Pediatría, Anatomía Patológica y Oftalmología.
En la última reunión de la Comisión Técnica Delegada de Recursos Humanos del Sistema Nacional de Salud, se adoptó un acuerdo muy bueno y era el de retrasar la aprobación del documento de troncalidad propuesto por el grupo de trabajo al estudio del Consejo Nacional de las Especialidades en Ciencias de la Salud y de las Comisiones Nacionales de las Especialidades, así como de las Sociedades Científicas. Esto enriquecería el documento y podría dar argumentos técnicos, científicos y de peso para introducir modificaciones al documento. Esto entiendo que fue una decisión acertada, ya que la troncalidad será lo que más impacte sobre el sistema de Formación Sanitaria Especializada desde que se puso en marcha el MIR.
Lamentablemente se han producido opiniones sesgadas e interesadas de determinados colectivos científicos sin haberse leído el documento, lamentablemente por parte de algunas sociedades científicas no han sido capaces de utilizar el pensamiento abstracto para saber que la troncalidad es una de las piezas de un puzle que se completará con las areas de capacitación específicas, la duración de las especialidades, así como con la reforma del acceso a las especialidades.
Lamentablemente nos e ha aceptado que la Conferencia de Decanos de las Facultades de Medicina consideren en primer año de troncalidad como el último del Grado de Medicina.
Pero además de lamentar esto, por parte del Consejo Nacional de Especialidades en Ciencias de la Salud se ha hecho un trabajo bueno escuchando las opiniones que cristalizará en un informe que enriquecerá sin duda alguna el primer documento y pemirtirá a nuestro sistema que avance en la formación de médicos más integrales. Afortunadamente ha habido Comisiones Nacionales de Especialidades y Sociedades Científicas que se han dedicado a construir que se han leido el documento, que han pretendido entenderlo y luego han presentado sus alegaciones constructivas, gracias a estos últimos tendremos un documento más consensuado y mejor que el primero de ellos.
Seguro que en el camino puede que aparezcan otros troncos, puede que otras especialidades deban quedarse fuera, pero lo importante es que el espíritu de la troncalidad y la integralidad impregne al Sistema excelente de la Formación Sanitaria Especializada
José María Vergeles Blanca
Médico de Familia

Gripe A, ante todo mucha calma

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Un gurpo de profesionales sanitarios de primer nivel de este país han elaborado un documento fundamentado en la literatura científica sobre la gripe A/H1N1. Por su interés y colaborando con ellos incluimos en esta entrada el documento que han elaborado por su rigor e interés:

Qué  es la gripe A/H1N1?

La gripe A es una enfermedad que cursa de forma leve en la gran mayoría de las personas. Está  producida por el virus influenza A/H1N1 del mismo género que el virus de la gripe común. Puede producir fiebre y síntomas como dolor de cabeza y muscular, malestar general, congestión nasal, tos y a veces síntomas digestivos (nauseas, diarrea).

La gripe A tiene los mismos síntomas que la de todos los años.

¿Cómo se contagia?

Como la gripe común, se contagia muy fácilmente porque se transmite a través del aire por medio de pequeñas gotitas que emitimos al hablar, toser o estornudar. Cuando hablamos de “pandemia” queremos decir que hay muchas personas afectadas, en muchos países diferentes. Eso se debe a que se trata de un nuevo virus A, y es más fácil el contagio.

Pero que sea muy contagiosa no quiere decir que sea más grave.

¿Cómo se diagnostica?

Existe una prueba diagnóstica rápida para distinguir tipos de gripe. Pero para el diagnóstico de la gripe A tienen poca sensibilidad (aproximadamente un 35%). Eso quiere decir que de 100 personas con gripe A sólo detectaremos a unas 35 (test positivo). La mayoría (65) darán un resultado negativo para gripe A. Es decir, que aunque se tenga un test negativo, si se tienen síntomas gripales la causa puede ser la gripe A.

Y lo que es más importante: las recomendaciones para cuidarse serán las mismas, independientemente del tipo de gripe. Por esta razón, no es útil hacer una prueba diagnóstica en una gripe leve o moderada.

¿Cómo puede evolucionar la gripe A?

Con los datos disponibles de los miles de casos detectados en todo el mundo hasta la fecha, se puede afirmar que la inmensa mayoría de las personas pasan esta gripe con síntomas leves o moderados. Se debe mantener una especial vigilancia de la evolución de los síntomas en personas con enfermedades crónicas descompensadas, niños menores de seis meses y en pacientes de riesgo más elevado (inmunodeprimidos).

¿Cómo podemos actuar para prevenir el contagio?

Las recomendaciones básicas son dos:

1. El lavado de manos frecuente (por ejemplo, lavarse las manos 10 veces al día ha demostrado disminuir a la mitad el riesgo de contagio).

2. La higiene respiratoria (toser o estornudar sobre un pañuelo de papel desechable y lavarse las manos a continuación, toser o estornudar sobre el brazo si no se dispone de pañuelo para evitar el contacto con la mano, evitar el contacto cercano o íntimo cuando los síntomas de la enfermedad son evidentes).

No está claro si el uso de mascarillas evita la propagación de la epidemia. Solo se recomienda usarlas a las personas enfermas mientras están en contacto con otras personas y a sus cuidadores. Igualmente no se ha aclarado si el uso de fármacos como oseltamivir (Tamiflu®) o zanamivir (Relenza®) puede prevenir el contagio. Existen algunos estudios en instituciones cerradas y contactos familiares con beneficios muy pequeños. Teniendo en cuenta que se trata de una gripe leve y que estos fármacos tienen efectos secundarios, en general, no se recomienda su uso.

La vacuna contra la gripe común no funciona para la gripe A. Aún no se ha terminado de desarrollar una vacuna para la nueva gripe con totales garantías de seguridad y efectividad. La situación actual, en relación con el número de personas afectadas y el número de muertes, no justifica una alarma social.

¿Qué hacer si aparecen síntomas?

Los síntomas son los mismos que los de la gripe de todos los años. La gripe, como dice la sabiduría popular, “dura siete días con tratamiento y una semana sin él”.

Deben solicitar atención médica aquellas personas que tengan molestias graves: dificultad al respirar, dolor importante en el pecho, alteraciones de la conciencia (sensación de aturdimiento o desmayo), un empeoramiento repentino o un empeoramiento pasados 7 días del inicio de los síntomas. En el caso de los niños, la edad inferior a 6 meses, la respiración acelerada o la fiebre que dura más de tres días ( 72 horas) hace recomendable evaluación médica.

Pero probablemente la mayor parte de las personas tendrán síntomas leves y acudir al médico no aportará ningún beneficio. Todo lo contrario: la saturación de los centros de salud y hospitales puede dificultar una correcta atención a enfermos graves por la gripe o por otros problemas de salud.

Por ello, las personas sanas que presenten un cuadro gripal sin ningún dato de complicaciones pueden realizar un autocuidado con garantías en sus domicilios con las medidas habituales: buena hidratación, buena alimentación y buena higiene.

Si uno está enfermo, los cinco primeros días conviene no acudir a lugares muy llenos de gente para evitar contagiar a otras personas. Y recordar las medidas recomendadas: no “toserle” a nadie, estornudar en la manga o en un pañuelo de un solo uso y lavarse las manos varias veces al día.

Si aparecen síntomas, ¿es necesario tomar algún tratamiento?

Aunque la fiebre no es peligrosa en sí misma, los antitérmicos como el paracetamol o ibuprofeno pueden ser útiles para aliviar el malestar que produce. Los medicamentos antivirales han demostrado muy poca eficacia en las infecciones por virus gripales comunes, disminuyendo menos de un día la duración de los síntomas. Respecto a esta gripe no hay estudios que demuestren su eficacia.

Por estas razones, su uso deberá ser restringido a los pacientes que sufran complicaciones o aquellos con alto riesgo de sufrirlas. En un paciente sano, los riesgos por los efectos adversos del fármaco pueden superar a sus beneficios.

¿Y en el caso de embarazo?
Siempre se ha sabido que el embarazo supone un pequeño incremento del riesgo para las complicaciones de la gripe (cualquier tipo de gripe). En caso de fiebre o síntomas de gripe, es recomendable consultar con un profesional sanitario. De todas formas el riesgo sigue siendo bajo y la gran mayoría de los embarazos transcurrirán de forma saludable.

Conclusión

Durante la pandemia de gripe A seguirá habiendo infartos de miocardio, apendicitis, insuficiencia cardiaca, diabetes, crisis de asma, enfermedades psiquiátricas, fracturas de cadera, accidentes y muchas otros problemas de salud que requieren atención de los profesionales de la salud.

El comportamiento sereno, paciente y tranquilo de los pacientes, los medios de comunicación, los profesionales sanitarios, los dirigentes políticos y los cargos con responsabilidad en planificación y gestión del Sistema Nacional de Salud son esenciales para que funcionen bien los servicios sanitarios y estos puedan dedicarse a los enfermos que lo necesiten.

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Recomiendan seguir los comentarios en el blog http://gripeycalma.wordpress.com/

José María Vergeles Blanca
Médico de Familia

Normalizar la gripe, información si, pero también tranquilidad

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gripeaSe aproxima el otoño, con la venida de esta estación se aproxima el clásico incremento en el número de casos de gripe como ocurre cada año. Sin embargo, este año a los virus que generalmente provocan la conocida como gripe estacional, le acompaña el recientemente descrito virus A/H1N1, es decir la gripe A.
Es normal que cuando aparece un nuevo virus las organizaciones sanitarias (Organización Mundial de la Salud -OMS-, administraciones públicas,…) se pongan todos los medios para conocer cómo se comporta el virus y hasta entonces, poner todas las medidas posibles para que no se propague de forma generalizada y rápida. Eso es lo que ha hecho la OMS, lo que han hecho las autoridades de la Unión Europea, del Ministerio de Sanidad y las administraciones autonómicas.
Tras el análisis realizado del virus de la gripe se sabe que es más contagioso que los virus que habitualmente provocan la estacional (esa que nos afecta en otoño-invierno de cada año), es decir que es más fácil que se propague de persona a persona. Pero al mismo tiempo se sabe que los cuadros que provoca son muy leves en la práctica totalidad de las personas que se han infectado y han desarrollado la enfermedad.
No obstante, como en cualquier situación de descripción de un nuevo virus de gripe, la OMS debe ir dando los pasos en las diferentes fases ante la declaración de una pandemia. Pandemia, una palabra a la que se le ha podido dar connotaciones negativas. Pero que no es así. Pandemia NO significa gravedad de la enfermedad, significa que el virus ha infectado a personas de diferentes paises y zonas geográficas. Eso es pandemia, nada más.
Ante esta situación y conocimiento que tenemos en el momento actual del virus de la Gripe A/H1N1 podemos afrimar que estamos en situación de establecer los controles sanitarios necesarios, trasmitir tranquilidad a la población, llamar a la corresponsabilidad de los ciudadanos en la aplicación de las medidas preventivas y la utilización adecuada y responsable de los servicios sanitarios y proporcionar la información a la población. Además seguir trabajando en desarrollar de una forma segura una vacuna para este nuevo virus.
El seguimiento caso a caso, minuto a minuto, desde que se declararon los primeros casos de esta infección por parte de los medios de comunicación debe dar paso a datos de conocimiento del nuevo virus y que esta información de tranquilidad a la población, ya que es para ello tal y como se está comportando el virus.
Es necesario que seamos corresponsables de cuidar nuestro sistema sanitario. En otoño-invierno se seguirán produciendo enfermedades graves (infartos, tumores, …) y el sistema sanitario debe darle respuesta en tiempo y forma además de atender a los pacientes que tengan gripe. Por tanto, es necesario llamar a la corresponsabilidad y utilizar los servicios sanitarios de forma responsable.
Las administraciones tienen que seguir realizando la vigilancia epidemiológica y del virus para saber cuántas personas están infectadas, cuántas están desarrollando la enfermedad, de estos cuántos y que grupos están más afectados. Y para esto están los sistemas de vigilancia epidemiológica y se está haciendo de forma adecuada. Por tanto, tranquilidad también en que se están haciendo las cosas bien en el control de la enfermedad.
Aplicar las medidas de prevención, de control como es el lavado frecuente de manos, taparse la boca y nariz al toser y estornudar con un pañuelo de papel, entre otras medidas que ya son suficientemente conocidas.
La red sanitaria atenderá a los pacientes con gripe en general de forma adecuada a la infección y al nivel de gravedad clínica que vayan presentando.
Ya está en desarrollo la vacuna contra el nuevo virus, pero debemos trabajar para que no se cumpla el refrán de “a ver si es peor el remedio que la enfermedad” y en ese sentido, la vacuna una vez producida se debe investigar para que sea segura su administración a las personas y eso lleva un tiempo. Hasta entonces en los casos graves y grupos de riesgo con clínicas más graves se utilizan los fármacos que están desarrollados contra los virus, los antivíricos.
Por todo ello, lo conocido hoy día del virus, los datos de control epidemiológico que tenemos y las medidas puestas en marcha, nada más que es motivo de tranquilidad. Y seguir con las medidas de seguimiento y control para seguir comprobando que el virus no cambia de comportamiento.
José María Vergeles Blanca
Médico de Familia

Seguridad, calidad y variabilidad de la práctica clínica

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seguridad_pacientesEn la entrada anterior he tenido la suerte de contar con un comentario de Enrique Gavilán, me merecen mucho respeto sus opiniones y comentarios, aprendo mucho con él. Este comentario al que me refiero habla de la importancia de la investigación en resultados en salud, destacar su papel es destacar el papel de la gobernanza o gestión de los sistemas sanitarios basada en la evidencia.
La investigación en resultados en salud es clave para el progreso de los sistemas sanitarios en general y en particular del nuestro que esta basado en unos principios muy concretos y que le hace alejarse de criterior puramente economicista buscando la eficiencia. Y desde mi punto de vista lo conseguimos en una buena parte. Somos un sistema sanitario eficiente y justo es reconocerlo.
Desde hace aproximadamente cuatro o cinco años está emergiendo con mucha fuerza el concepto de seguirdad clínica o seguridad de pacientes, entendido como un subsistema de calidad sanitaria de tremenda importancia. Estamos en un momento clave en el análisis de los componentes de esa seguridad clínica y será cuestión de tiempo que lleguemos a un análisis pormenorizado de los componentes y su peso dentro de la propia seguridad. Así se habla del lavado de manos del personal sanitario, de los mecanismos de prevención barrera de las infecciones dentro de los hospitales y tantos otros.
De forma paralela adquiere gran fuerza los estudios de investigación sobre la variabilidad en la práctica clínica, siempre pongo el mismo ejemplo, pero es el más gráfico es la traducción científica del dicho “cada maestrillo tiene su librillo”. Es decir, aunque los clínicos quieran llegar al mismo resultado de la curación, mejora o alivio del problema de salud del paciente, los “caminos” utilizados son diferentes. Es el estudio de los caminos que utilizan los clínicos para dar respuesta a esos problemas de salud lo que se conocen como los estudios sobre la variabilidad clínica. Pues bien, cada vez existen más trabajos de investigación que interrelacionan de una forma muy clara la variabilidad clínica y la seguridad, por decirlo en lenguaje llano, que de los diferentes caminos que un médico puede seguir para afrontar el problema de salud del paciente, unos son más seguros que otros.
De esta forma se va cerrando un círculo de capital importancia que es disminuir la variabilidad en la práctica clínica aumenta la seguridad clínica y por tanto incrementa la calidad de la atención sanitaria en nuestro sistema. Y este ámbito de investigación es muy importante darle prioridad en las actuaciones dentro de la Investigación de Resultados en Salud.
Desde hace unos años una Red de Investigación Cooperativa la Red Iryss trabaja de forma intensa en este campo, sus “productos”, es decir, las publicaciones de las Atlas de la Varibilidad Clínica debe ser un elemento de primer orden en la información de los sistemas sanitarios.
Estrategias como el Proyecto GuíaSalud del Sistema Nacional de Salud español, que pretende difundir entre los clínicos guías de práctica clínica que están validadas desde el punto de vista científico y metodológico se beneficiaría muy mucho con la incorporación a la cadena de valor de análisis de las guías y en su implantación de estos estudios.
Existen muchos otros campos de la denominada investigación en resultados de salud, pero sin duda este por lo emergente y lo importante es uno de los que no podemos evitar.
José María Vergeles Blanca
Médico de Familia

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